¿Cómo comienza la historia del arca de Noé?

Génesis 6 describe una humanidad cuya maldad se multiplica y una tierra llena de חָמָס (ḥāmās), “violencia”. Dios se duele por la corrupción de su creación y anuncia un juicio mediante las aguas. En contraste aparece Noé, llamado צַדִּיק (ṣaddîq), “justo”, e íntegro entre sus contemporáneos. La historia no presenta un héroe autosuficiente: Noé halla favor ante Dios y responde obedeciendo.

Dios manda construir una תֵּבָה (tēvāh), “arca” o receptáculo protegido. Conforme a la Biblia Hebraica Stuttgartensia, la misma palabra reaparece en Éxodo 2 para la cesta de Moisés. En ambos casos una estructura sin medios propios de navegación preserva vida amenazada por las aguas. La salvación depende de la iniciativa divina y se realiza mediante preparación humana concreta.

¿Cómo era el arca?

El texto señala trescientos codos de largo, cincuenta de ancho y treinta de alto, con compartimentos, tres niveles, puerta lateral y una abertura superior cuya forma exacta se discute. La “madera de gofer” no puede identificarse con certeza. El recubrimiento, כֹּפֶר (kōfer), debía proteger la estructura por dentro y por fuera.

Estas indicaciones no constituyen un plano naval moderno. Expresan orden, capacidad y obediencia. Noé construye “conforme a todo” lo recibido, reúne alimento y prepara espacio para su familia y los animales. La fe bíblica adopta aquí la forma de previsión, trabajo compartido y perseverancia antes de que aparezca la crisis.

¿Quiénes entraron en el arca?

Entraron Noé, su esposa, sus tres hijos y sus nueras. También fueron preservados animales “según su especie”. Génesis 6 habla de parejas; Génesis 7 añade siete pares de animales limpios y aves, necesarios para el sacrificio posterior. Las formulaciones pertenecen a la riqueza literaria del relato y coinciden en su énfasis: Dios no salva únicamente seres humanos, sino una comunidad de vida.

El arca funciona como un pequeño mundo ordenado y ha sido leída ecológicamente como imagen de conservación. La alianza divina incluirá a los animales. https://doi.org/10.25159/2663-6573/9090

¿Qué ocurrió durante el diluvio?

Noé entra cuando tiene seiscientos años. Se abren las fuentes del gran abismo y las compuertas del cielo; llueve cuarenta días y cuarenta noches, y las aguas predominan ciento cincuenta días. Estas cifras describen etapas del relato. El movimiento recuerda Génesis 1 a la inversa: las aguas vuelven a cubrir la tierra seca y el mundo ordenado parece regresar al caos.

El centro narrativo llega con Génesis 8:1: “Dios se acordó de Noé”. El verbo זָכַר (zākar), “recordar”, indica acción fiel, no recuperación de una información olvidada. Dios recuerda también a los animales y hace pasar רוּחַ (rûaḥ), “viento”, sobre la tierra. Desde ese momento las aguas descienden y comienza una nueva creación.

¿Dónde reposó el arca?

El arca reposó sobre “los montes de Ararat”. La expresión bíblica señala una región montañosa, no obliga a identificar una cumbre moderna particular. A través de los siglos se han propuesto restos y formaciones, pero no existe un hallazgo arqueológico aceptado de manera concluyente. La enseñanza del relato no depende de una reliquia.

Noé espera, abre una ventana y envía primero un cuervo y luego una paloma. La paloma regresa con una hoja de olivo; después ya no vuelve. Las aves permiten observar si la tierra puede sostener vida. Fe y examen de evidencias trabajan juntos: Noé interpreta señales, respeta intervalos y sale solamente cuando Dios lo manda.

¿Qué ocurrió después de salir?

Noé edifica un altar. Dios promete mantener los ritmos de siembra, cosecha, frío, calor, verano, invierno, día y noche. Luego establece una בְּרִית (berît), “alianza”, con la humanidad y todo ser viviente. El קֶשֶׁת (qešet), “arco”, aparece en las nubes como señal de una promesa que limita la destrucción.

La salida abre una nueva responsabilidad. Se renueva la bendición de fructificar, se regula el uso de animales como alimento y se prohíbe derramar sangre humana porque el ser humano conserva la imagen de Dios. Sobrevivir no basta: la comunidad debe reconstruir bajo límites que protejan vida y dignidad.

¿De dónde procede esta historia?

Los textos mesopotámicos de Atrahasis y Gilgamesh conservan paralelos: advertencia, embarcación, animales, aves y sacrificio. Génesis dialoga con ese mundo cultural, pero ofrece una interpretación teológica propia. La causa es la violencia moral, existe un solo Creador soberano y el desenlace es una alianza universal. Comparar las tradiciones permite percibir mejor tanto sus semejanzas como sus diferencias.

La historia siguió viva en comunidades religiosas y obras literarias que exploran trauma, juicio y esperanza. https://doi.org/10.11157/rsrr6-2-706 Otro estudio compara el arca en judaísmo e islam. https://doi.org/10.7833/122-1-2067

¿Qué enseña hoy la historia?

Enseña que la violencia colectiva destruye el mundo compartido; que la gracia llama a una obediencia práctica; que la vida humana está vinculada con el cuidado de otras criaturas; y que después de una crisis se necesita pacto, memoria y responsabilidad. No autoriza a declarar cada desastre castigo divino ni a despreciar la ciencia. Invita a prevenir, proteger y reconstruir.

El arca es refugio provisional, no destino permanente. Dios manda entrar y también salir. La fidelidad construye durante la amenaza, cuida durante la espera y vuelve a servir cuando aparece tierra seca. Esa secuencia convierte una antigua historia de diluvio en una poderosa visión de esperanza responsable.

Luis Romero · Teólogo y magíster en Educación

Referencias

  1. Biblia Hebraica Stuttgartensia. Deutsche Bibelgesellschaft.
  2. The Greek New Testament, 6.ª ed. (UBS6/GNT6). Deutsche Bibelgesellschaft.
  3. Biblia de Jerusalén. Desclée de Brouwer.
  4. Reina-Valera 1960. Sociedades Bíblicas Unidas.
  5. Sarna, Nahum M. Genesis. Jewish Publication Society.
  6. Walton, John H. Comentario del contexto cultural de la Biblia: Antiguo Testamento. Mundo Hispano.
  7. Nilsen, Tina D. “Noah’s Ark as Conservation?”. https://doi.org/10.25159/2663-6573/9090
  8. Spoelstra, Joshua J. “Noah’s Ark and the Flood in Judaism and Islam”. https://doi.org/10.7833/122-1-2067
  9. Tiemeyer, Lena-Sofia. “Retelling Noah and the Flood”. https://doi.org/10.11157/rsrr6-2-706
  10. “Space and Place: A Geocritical Study of Genesis 6–9”. https://doi.org/10.3390/rel17060745