¿Cuál es el primer paso: buscar un tema o escoger un texto?

Si la predicación será expositiva, comience por una unidad textual y no por una idea que desea demostrar. Delimite el pasaje preguntando dónde comienza y termina el movimiento literario.

Luego lea el libro completo o una sección amplia. Una predicación sobre Romanos 12 necesita saber por qué comienza con “así que”; una predicación sobre una escena de Marcos necesita ubicarla en el desarrollo narrativo del Evangelio.

¿Qué debo producir antes de escribir el sermón?

Antes del bosquejo homilético conviene tener una hoja exegética con cinco resultados:

  1. Delimitación: versículos que forman la unidad.
  2. Estructura: movimientos del argumento o de la narrativa.
  3. Contexto: información literaria e histórica indispensable.
  4. Idea exegética: qué afirma/hace el texto y con qué propósito.
  5. Problemas interpretativos: asuntos donde existen opciones diferentes.

El estudio inductivo centrado en la forma final del texto es útil porque obliga al intérprete a escuchar la organización de la unidad antes de llenarla de material externo (Thompson, 2023). https://doi.org/10.3390/rel14091128

¿Cómo formular la idea exegética?

No es todavía el título del sermón. Es una frase de trabajo que responda:

¿de qué habla el pasaje y qué afirma acerca de ello?

Por ejemplo, en Marcos 2:1–12 una formulación preliminar podría ser: “Jesús responde al cuestionamiento de los escribas mostrando, mediante la curación del paralítico, su autoridad para perdonar pecados”. Después habrá que afinarla observando la función de la escena dentro de la serie de controversias.

La idea exegética debe ser suficientemente específica para ese texto. Si podría predicarse igual desde cincuenta pasajes diferentes, probablemente todavía es demasiado general.

¿Cuánto contexto histórico debo llevar al sermón?

Solo el que ayude a comprender. El estudio previo puede contener mucha más información que la predicación final.

Hay dos riesgos:

  • sin contexto: el sermón traslada directamente costumbres antiguas al presente;
  • demasiado contexto: el sermón se convierte en una conferencia donde el texto desaparece bajo datos históricos.

Cleworth (2025) advierte que el contexto histórico puede adquirir un peso interpretativo excesivo cuando se convierte en la explicación dominante. https://doi.org/10.5325/jtheointe.19.2.0286

La pregunta homilética correcta no es “¿qué dato interesante encontré?”, sino “¿qué necesita saber la congregación para seguir el argumento del texto?”.

¿Cómo tratar las interpretaciones en disputa?

Durante la preparación debe conocerlas aunque no siempre tenga que exponerlas todas desde el púlpito.

Supongamos que existen dos lecturas principales. Registre:

  • qué texto o dato favorece cada una;
  • qué dificultad resuelve;
  • qué dificultad deja abierta;
  • qué comentaristas la sostienen;
  • cuál explica mejor el conjunto del pasaje.

En la predicación, mencione el debate cuando afecta de manera importante la conclusión o cuando la congregación probablemente lo encontrará en otras Biblias/comentarios. Si el desacuerdo es técnico y no modifica el punto del texto, puede quedar en las notas de estudio.

¿Cómo pasar de la idea exegética a la idea homilética?

La idea exegética describe con precisión la afirmación del texto en su situación literaria e histórica.

La idea homilética expresa esa verdad de forma que la audiencia pueda seguirla hoy sin borrar la distancia histórica.

El puente requiere justificar continuidad y diferencia. No todo mandato se transfiere literalmente, ni todo relato contiene una orden directa. Pregunte:

  1. ¿qué respuesta buscaba provocar el texto?
  2. ¿qué parte depende de una situación irrepetible?
  3. ¿qué principio teológico o ético atraviesa esa distancia?
  4. ¿cómo se relaciona con el conjunto de la Escritura?
  5. ¿qué forma concreta puede tomar esa respuesta hoy?

¿Debe el sermón seguir exactamente los puntos del texto?

Hay dos enfoques legítimos.

Estructura textual estricta: el bosquejo reproduce los movimientos del pasaje. Su ventaja es hacer visible el argumento bíblico.

Estructura homilética adaptada: reorganiza la presentación para facilitar comprensión oral, siempre que conserve la lógica y énfasis del texto.

Postura adoptada aquí: la estructura del sermón puede adaptarse, pero el oyente debería poder volver al pasaje y reconocer de dónde provienen las afirmaciones centrales. Si el sermón depende más del ingenio del bosquejo que de la unidad bíblica, la adaptación ha ido demasiado lejos.

¿Dónde entran la teología y la aplicación?

Después de la exégesis básica. La predicación cristiana normalmente relaciona el pasaje con una visión teológica más amplia, pero debe distinguir entre:

  • lo que la unidad afirma directamente;
  • inferencias razonables dentro del libro;
  • conexiones canónicas;
  • formulaciones doctrinales posteriores.

La interpretación bíblica contemporánea también recuerda que la aplicación ocurre en contextos sociales concretos. Puig (2018) destaca la relación entre exégesis científica y hermenéutica contextual en América Latina. https://doi.org/10.4067/S0049-34492018000400563

Esto es especialmente relevante para predicación: aplicar no es añadir un consejo genérico al final; es pensar responsablemente cómo el texto confronta, consuela, corrige o forma a una comunidad específica.

Una secuencia práctica de preparación

Fase 1 — Texto

  • lea la unidad en varias traducciones;
  • marque estructura y repeticiones;
  • ubique el pasaje dentro del libro;
  • escriba sus preguntas antes de consultar comentarios.

Fase 2 — Investigación

  • revise gramática o léxico donde sea necesario;
  • investigue contexto histórico pertinente;
  • consulte comentarios de calidad;
  • identifique interpretaciones alternativas.

Fase 3 — Síntesis

  • formule la idea exegética;
  • describa la función del pasaje;
  • enumere conexiones teológicas legítimas;
  • determine qué información debe quedar fuera del sermón.

Fase 4 — Predicación

  • formule una idea homilética;
  • organice movimientos claros;
  • use ilustraciones que aclaren, no que compitan;
  • diseñe aplicaciones derivadas del texto;
  • revise si cada afirmación importante puede justificarse desde el pasaje.

¿Qué señales indican que el sermón se alejó del texto?

  • El pasaje podría eliminarse y el sermón seguiría funcionando igual.
  • La introducción ocupa más atención que el argumento bíblico.
  • Las aplicaciones se basan en frases aisladas.
  • El bosquejo depende de juegos de palabras inexistentes en el texto.
  • Una palabra griega o hebrea soporta toda la predicación sin análisis contextual.
  • Se citan muchos versículos pero ninguno se explica en su contexto.

Siguiente paso

Use Cómo estudiar la Biblia y entenderla como método general y Cómo interpretar la Biblia correctamente para profundizar en los controles hermenéuticos antes de construir el bosquejo.

Referencias / Bibliografía

  • Brown, Jeannine K. 2021. Scripture as Communication: Introducing Biblical Hermeneutics. 2.ª ed. Grand Rapids: Baker Academic. ISBN 9781540961761.
  • Cleworth, Charles. 2025. “The Dangers and Limits of Historical Context as a Hermeneutical Key.” Journal of Theological Interpretation 19(2):286–306. https://doi.org/10.5325/jtheointe.19.2.0286
  • Klein, William W., Craig L. Blomberg y Robert L. Hubbard Jr. 2017. Introduction to Biblical Interpretation. 3rd ed. Grand Rapids: Zondervan Academic. ISBN 9780310524175.
  • Puig, Armand. 2018. “Definición y desafíos de una hermenéutica bíblica latinoamericana.” Teología y Vida 59(4):563–586. https://doi.org/10.4067/S0049-34492018000400563
  • Schnittjer, Gary Edward, y Matthew S. Harmon. 2024. How to Study the Bible’s Use of the Bible. Grand Rapids: Zondervan Academic. ISBN 9780310142454.
  • Thompson, David L. 2023. “Allowing the Final Form Full-Voice: Inductive Bible Study Method.” Religions 14(9):1128. https://doi.org/10.3390/rel14091128