Índice
- ¿Qué significa hermenéutica bíblica?
- ¿Por qué toda lectura de la Biblia implica interpretación?
- ¿Cuál es la diferencia entre hermenéutica y exégesis?
- ¿Qué elementos intervienen en la interpretación bíblica?
- ¿Qué importancia tienen el contexto histórico y el literario?
- ¿Cómo influyen el género y el lenguaje?
- ¿Qué papel tiene el lector?
- ¿Existe una sola hermenéutica bíblica?
- ¿Qué enfoques hermenéuticos principales existen?
- ¿Cómo funciona el círculo o la espiral hermenéutica?
- ¿Qué errores intenta evitar la hermenéutica?
- ¿Cómo se aplica la hermenéutica a un pasaje?
- ¿Qué relación existe entre interpretación, teología y fe?
- ¿Cómo empezar a estudiar hermenéutica bíblica?
¿Qué significa hermenéutica bíblica?
La palabra hermenéutica se utiliza para designar la teoría y la práctica de la interpretación. En estudios bíblicos, la hermenéutica analiza las condiciones bajo las cuales un texto puede ser comprendido responsablemente. No se limita a preguntar “¿qué significa este versículo?”, sino que examina preguntas más amplias: ¿cómo funciona el lenguaje?, ¿cómo condiciona el género lo que podemos esperar de un texto?, ¿qué peso tiene la situación histórica?, ¿qué presupuestos lleva el lector?, ¿cómo se pasa del mundo antiguo a una lectura contemporánea?
Anthony Thiselton (2009) presenta la hermenéutica como un campo mucho más amplio que una colección de reglas técnicas: incluye problemas de comprensión, lenguaje, horizonte histórico, filosofía y recepción. Del mismo modo, Brown (2021) insiste en que la Escritura debe ser entendida como comunicación, lo cual obliga a atender al autor, el texto y los lectores sin reducir la interpretación a uno solo de esos componentes.
En términos sencillos, la hermenéutica ofrece el marco de interpretación. La exégesis, en cambio, trabaja de manera más localizada sobre un pasaje concreto. Esta distinción es útil, aunque no debe entenderse como una separación absoluta: toda exégesis presupone una hermenéutica y toda hermenéutica se pone a prueba cuando se interpreta un texto real.
¿Por qué toda lectura de la Biblia implica interpretación?
Porque leer no equivale a copiar información de una página directamente a la mente. Incluso las decisiones más básicas implican interpretación: identificar quién habla, reconocer una ironía, distinguir una metáfora de una descripción literal, decidir dónde termina un argumento o relacionar una frase con lo dicho antes.
Cuando Jesús dice “Yo soy la puerta” (Jn 10:9), nadie necesita un tratado filosófico para advertir que la frase no describe a Jesús como un objeto arquitectónico. El lector reconoce una metáfora porque conoce ciertas convenciones del lenguaje y porque el contexto dirige la interpretación. Esa operación aparentemente sencilla ya es hermenéutica.
Lo mismo ocurre con expresiones más difíciles. En Lucas 14:26 Jesús habla de “aborrecer” a padre y madre para ser discípulo. Interpretar la frase exige considerar el lenguaje semítico de contraste, el conjunto de la enseñanza de Jesús y la función retórica de la hipérbole. Leer de forma “literal” sin examinar cómo funciona el lenguaje también es una decisión interpretativa; simplemente es una decisión menos consciente.
Por eso la meta de la hermenéutica no es lograr una lectura “sin interpretación”. Eso no existe. La meta es hacer explícitos los criterios, someterlos a revisión y buscar una comprensión que pueda defenderse mediante evidencia textual e histórica.
¿Cuál es la diferencia entre hermenéutica y exégesis?
La distinción clásica puede resumirse así:
| Hermenéutica | Exégesis |
|---|---|
| Reflexiona sobre principios y condiciones de interpretación | Analiza un texto o pasaje concreto |
| Pregunta cómo comprendemos | Pregunta qué comunica esta unidad |
| Examina lenguaje, lector, contexto, método y significado | Examina sintaxis, estructura, género, vocabulario y contexto de un texto |
| Funciona como marco | Funciona como investigación aplicada |
| Puede dialogar con filosofía, teoría literaria y teología | Trabaja directamente con la evidencia del pasaje |
La distinción es pedagógicamente útil, pero los dos campos se entrelazan. Okure (2000) señala precisamente que la discusión entre exégesis y hermenéutica muestra que los presupuestos hermenéuticos ya operan en el trabajo exegético. Puig (2018), desde la discusión latinoamericana, propone articular la exégesis científica y la hermenéutica contextual en una relación circular, no como dos etapas completamente independientes. https://doi.org/10.1017/S0028688500000254 · https://doi.org/10.4067/S0049-34492018000400563
Si desea profundizar en la diferencia terminológica, consulte Diferencia entre exégesis y hermenéutica. Para el trabajo textual concreto, vea Qué es exégesis en la Biblia.
¿Qué elementos intervienen en la interpretación bíblica?
Una interpretación responsable considera varios elementos simultáneamente.
El texto
Es el punto de partida inmediato. Incluye palabras, sintaxis, estructura, repeticiones, contrastes, imágenes y relaciones internas. El intérprete debe resistir la tentación de explicar el texto antes de haberlo observado suficientemente.
El contexto literario
Una frase pertenece a una unidad, la unidad a una sección y la sección a un libro. Romanos 12 comienza con “por tanto”; esa expresión conecta la exhortación con el argumento teológico anterior. El contexto literario no es información externa: forma parte del texto que estamos interpretando.
El mundo histórico
Los textos bíblicos nacieron en sociedades diferentes de las nuestras. Instituciones, relaciones sociales, geografía, prácticas religiosas y acontecimientos políticos pueden aclarar expresiones que para los primeros lectores resultaban naturales. Gaitán Briceño (2022) subraya que los escritos bíblicos reflejan procesos de composición y circunstancias socioculturales que dejaron huella en su contenido. https://doi.org/10.18566/cueteo.v49n111.a12
El género
No se interpreta del mismo modo una lamentación, una parábola, una genealogía, una carta o una visión apocalíptica. El género funciona como una señal que orienta las expectativas del lector.
El lector
Nadie lee desde ningún lugar. Cada lector posee lenguaje, cultura, experiencias, preguntas, tradición religiosa y presupuestos. Reconocerlo no significa que el sentido sea puramente subjetivo; significa que la interpretación responsable también examina al intérprete.
La comunidad de interpretación
Las lecturas se forman y se corrigen en conversación con otras personas, tradiciones y comunidades académicas o de fe. La comunidad puede preservar intuiciones valiosas, pero también puede perpetuar errores; por eso necesita diálogo crítico con el texto y con otros intérpretes.
¿Qué importancia tienen el contexto histórico y el literario?
Ambos son indispensables, pero cumplen funciones distintas.
El contexto literario muestra cómo funciona el pasaje dentro de la obra. El contexto histórico ayuda a reconstruir situaciones, instituciones o referencias externas que el texto presupone. Una interpretación fuerte evita dos extremos: ignorar la historia o permitir que una reconstrucción histórica hipotética controle todo el sentido del pasaje.
Esta tensión explica por qué la hermenéutica no puede reducirse a “buscar datos de época”. El trasfondo histórico es valioso cuando responde una pregunta interpretativa real. Saber cómo funcionaba una moneda romana puede ser útil si el texto depende de su valor o simbolismo; puede ser irrelevante si solo se añade como curiosidad.
También debemos distinguir entre datos razonablemente establecidos y reconstrucciones debatidas. En algunos casos conocemos con bastante precisión instituciones o prácticas; en otros solo tenemos hipótesis. Una buena hermenéutica hace visible el grado de certeza.
¿Cómo influyen el género y el lenguaje?
El lenguaje comunica mediante convenciones. Metáfora, hipérbole, paralelismo, ironía, narración y simbolismo no son obstáculos que deban eliminarse para llegar a un supuesto significado “literal”; son formas mediante las cuales el texto produce sentido.
Poesía
Los Salmos utilizan paralelismo, imágenes y lenguaje intensificado. Cuando el Salmo 98:8 invita a los ríos a batir las manos, la interpretación no pregunta dónde están las manos físicas del río, sino qué función cumple la personificación en una escena de alabanza cósmica.
Parábola
Las parábolas de Jesús cuentan historias diseñadas para provocar comprensión, sorpresa o confrontación. El intérprete debe prestar atención al conflicto narrativo y al giro central antes de convertir cada objeto en un símbolo independiente.
Apocalíptica
Textos como Daniel y Apocalipsis utilizan imágenes, números y alusiones escriturales. Interpretarlos como si fueran reportajes fotográficos del futuro borra su gramática simbólica.
Carta
Las epístolas son comunicación situada. Muchas responden preguntas, conflictos o necesidades de comunidades concretas. Parte de la exégesis consiste en reconstruir prudentemente esa situación desde las evidencias disponibles.
La hermenéutica, por tanto, no comienza preguntando “¿lo tomo literal o simbólicamente?”, como si esas fueran las únicas opciones. Pregunta primero: ¿qué clase de discurso estoy leyendo y cómo funciona?
¿Qué papel tiene el lector?
La hermenéutica moderna ha prestado creciente atención al lector. Esto se debe a una constatación sencilla: dos personas pueden leer el mismo pasaje y formular preguntas distintas debido a su historia, cultura o tradición.
Una posición extrema concluiría que el significado depende enteramente del lector. Otra intentaría eliminar al lector y recuperar un significado completamente independiente de toda recepción. Entre ambos extremos existe una amplia gama de posiciones.
Mundo de la Biblia adopta una postura de realismo hermenéutico crítico: el texto impone restricciones reales, pero el intérprete participa activamente en el proceso de comprensión. No toda lectura es igualmente defendible. Una interpretación debe responder al lenguaje, al contexto y a la evidencia; al mismo tiempo, quien interpreta debe reconocer los lentes con los que se aproxima al texto.
Puig (2018) expresa esta tensión al relacionar la exégesis científica con la lectura contextual latinoamericana: la atención al contexto del lector no sustituye el trabajo textual, pero tampoco puede ser fingida como inexistente. https://doi.org/10.4067/S0049-34492018000400563
¿Existe una sola hermenéutica bíblica?
No. A lo largo de la historia cristiana y de los estudios bíblicos se han desarrollado múltiples enfoques. Algunas diferencias responden a preguntas distintas y pueden ser complementarias; otras producen conclusiones incompatibles.
Entre las grandes familias se encuentran:
- interpretación histórico-gramatical;
- métodos histórico-críticos;
- enfoques literarios y narrativos;
- interpretación canónica;
- hermenéutica teológica;
- enfoques de recepción y respuesta del lector;
- hermenéuticas contextuales, de liberación, feministas, poscoloniales e interculturales.
Thiselton (2009) muestra que la hermenéutica contemporánea no puede entenderse sin este amplio diálogo entre filosofía, lingüística, teoría literaria y teología. Moore (2024), desde perspectivas teóricas mucho más recientes, ilustra hasta qué punto el campo continúa expandiéndose hacia preguntas sobre afecto, representación y materialidad. https://doi.org/10.3390/rel15070755
La existencia de diversos enfoques no obliga a concluir que “todo vale”. Algunos métodos responden mejor a ciertas preguntas que a otras. Un análisis de sintaxis griega no resuelve por sí solo la recepción política de un texto; una lectura sociopolítica no elimina la necesidad de saber qué dice la sintaxis.
¿Qué enfoques hermenéuticos principales existen?
Enfoque histórico-gramatical
Busca comprender el texto atendiendo a gramática, contexto histórico, género y propósito comunicativo. Es común en tradiciones protestantes y evangélicas, aunque existen versiones muy diferentes entre sí.
Métodos histórico-críticos
Incluyen un conjunto de aproximaciones como crítica de fuentes, formas, redacción y tradiciones. Su objetivo suele ser reconstruir procesos históricos, fuentes y etapas de composición. Gaitán Briceño (2022) ofrece una panorámica útil de métodos exegéticos y sus preguntas. https://doi.org/10.18566/cueteo.v49n111.a12
Enfoques literarios
Atienden al texto como obra: trama, narrador, personajes, retórica, estructura, intertextualidad y efectos de lectura. Tienen la ventaja de prestar atención detallada a la forma final recibida del texto.
Hermenéutica teológica
Pregunta cómo se interpreta la Escritura en relación con las doctrinas, prácticas y comunidades de fe. East (2017) describe tensiones entre la interpretación teológica y ciertas pretensiones totalizantes de la crítica histórica. https://doi.org/10.1111/ijst.12186
Hermenéuticas contextuales
Subrayan que las preguntas de interpretación emergen en contextos sociales concretos. En América Latina, la relación entre Biblia, pueblo, pobreza, cultura y praxis ha sido especialmente significativa (Puig, 2018).
Postura adoptada aquí: ningún enfoque debe convertirse automáticamente en llave universal. Para comprender un pasaje es preferible combinar herramientas pertinentes, declarar presupuestos y permitir que el texto controle las afirmaciones que hacemos sobre él.
¿Cómo funciona el círculo o la espiral hermenéutica?
La comprensión suele avanzar de manera circular: entendemos las partes desde el todo y el todo desde las partes. Una palabra adquiere sentido dentro de una frase; la frase dentro de un párrafo; el párrafo dentro del libro. A su vez, al comprender mejor una parte, nuestra comprensión del conjunto puede cambiar.
La metáfora de la espiral hermenéutica, popularizada en estudios bíblicos por Grant Osborne (2006), intenta mostrar que este movimiento no tiene por qué ser un círculo cerrado. El intérprete puede revisar presupuestos y acercarse progresivamente a una comprensión más adecuada mediante observación, contraste y corrección.
Ejemplo: al comenzar Filipenses, un lector puede pensar que el tema principal es simplemente la alegría. A medida que observa la situación de Pablo, las tensiones comunitarias, el lenguaje de participación en el evangelio y el himno de Filipenses 2, su comprensión del conjunto se vuelve más compleja. Esa nueva visión modifica la manera como interpreta cada pasaje particular.
El movimiento es entonces:
precomprensión → lectura → observación → hipótesis → contraste → corrección → comprensión más precisa.
La clave es aceptar que la primera impresión puede ser revisada.
¿Cómo distinguir significado, sentido y aplicación?
Una fuente frecuente de confusión consiste en usar estas tres palabras como si fueran equivalentes. Para estudiar la Biblia con claridad conviene diferenciarlas, aunque distintos autores empleen la terminología de maneras diversas.
Significado textual puede referirse a lo que una expresión comunica dentro de su unidad literaria. Sentido puede utilizarse para describir la comprensión más amplia que surge al relacionar esa unidad con el argumento del libro, el canon o una tradición interpretativa. Aplicación pregunta qué respuesta, juicio o práctica puede derivarse responsablemente en un contexto posterior.
La distinción evita dos atajos. El primero consiste en afirmar que una aplicación contemporánea es automáticamente “el significado” del texto. El segundo consiste en pensar que reconstruir una situación antigua agota toda pregunta hermenéutica. La lectura responsable debe mostrar cómo se pasa de una afirmación textual a una apropiación presente.
Un ejemplo sencillo aparece en 1 Corintios 8. Pablo responde a una situación concreta relacionada con alimentos asociados a ídolos, conocimiento, conciencia y responsabilidad comunitaria. La exégesis investiga esa situación y sigue el argumento del capítulo. La reflexión hermenéutica pregunta después cómo funciona el principio de renunciar a una libertad cuando su ejercicio perjudica a otro. La aplicación no repite mecánicamente el problema antiguo, sino que argumenta qué dimensión del razonamiento puede transferirse a una situación distinta.
Este proceso puede resumirse así:
afirmación textual → función en el argumento → principio o implicación → evaluación del nuevo contexto → aplicación.
La cadena debe permanecer visible. Cuanto mayor sea la distancia entre el mundo del texto y el caso contemporáneo, mayor debe ser la explicación del puente hermenéutico.
¿Qué hace que una interpretación sea mejor que otra?
La hermenéutica no elimina el desacuerdo, pero ofrece criterios para evaluarlo. Una interpretación suele ser más fuerte cuando explica más elementos del texto con menos suposiciones arbitrarias. Entre los criterios útiles están:
- coherencia textual: hace justicia a palabras, sintaxis y estructura;
- coherencia literaria: encaja con el argumento y el género del libro;
- plausibilidad histórica: no depende de reconstrucciones imposibles o anacrónicas;
- capacidad explicativa: ilumina detalles que otras lecturas dejan sin explicar;
- economía interpretativa: evita multiplicar símbolos o hipótesis innecesarias;
- transparencia: distingue entre evidencia, inferencia y convicción teológica;
- apertura a corrección: puede responder objeciones y revisar sus conclusiones.
Estos criterios no producen una fórmula matemática. En algunos pasajes dos interpretaciones siguen siendo plausibles. En esos casos es más riguroso reconocer el grado de incertidumbre que presentar como indiscutible lo que el texto deja abierto.
La tarea del intérprete no es aparentar certeza absoluta, sino argumentar proporcionalmente a la evidencia. Esa disciplina es una de las contribuciones más importantes de la hermenéutica al estudio bíblico.
¿Qué errores intenta evitar la hermenéutica?
El versículo aislado
Tomar una frase fuera de su unidad literaria y convertirla en afirmación autosuficiente.
El anacronismo
Introducir categorías modernas en un texto antiguo sin justificar la relación.
La etimología como significado automático
Suponer que el origen remoto de una palabra determina lo que significa en cada contexto.
El “código secreto”
Buscar mensajes ocultos mediante números, letras o asociaciones que no están controladas por el texto.
La aplicación antes de la interpretación
Saltar directamente de una frase bíblica a una enseñanza contemporánea sin mostrar cómo se relacionan.
La ilusión de neutralidad
Pensar que solo otros tienen presupuestos. La hermenéutica exige examinar también nuestras propias preguntas y tradiciones.
La acumulación de datos sin argumento
Añadir arqueología, hebreo, griego o historia sin explicar qué diferencia hacen para interpretar el pasaje.
¿Cómo se aplica la hermenéutica a un pasaje?
Tomemos como ejemplo Lucas 10:25–37, la parábola del samaritano.
1. Delimitar la unidad
El relato comienza con la pregunta del intérprete de la ley y concluye con el mandato de Jesús: “Ve y haz tú lo mismo”. La parábola está enmarcada por un diálogo.
2. Observar la pregunta inicial
El interlocutor pregunta qué debe hacer para heredar la vida eterna; después intenta justificarse preguntando “¿y quién es mi prójimo?”. Esa segunda pregunta desencadena la parábola.
3. Observar el giro narrativo
Jesús no ofrece una definición abstracta de “prójimo”. Presenta un hombre herido y tres personas que se relacionan con él. El samaritano —miembro de un grupo con profundas tensiones históricas respecto de los judíos— resulta ser quien actúa con compasión.
4. Atender al cierre
Jesús reformula la pregunta: no “¿quién cumple los requisitos para ser mi prójimo?”, sino “¿quién se hizo prójimo del herido?”. El movimiento desplaza la atención desde delimitar al destinatario del amor hacia convertirse en agente de misericordia.
5. Reconocer la distancia histórica
Comprender las tensiones entre judíos y samaritanos intensifica la sorpresa narrativa. Ese dato histórico no reemplaza la estructura del relato; ayuda a percibir su fuerza.
6. Formular una aplicación
La aplicación debe conservar el giro: no se trata solo de “ayudar a la gente”, sino de superar fronteras de identificación y ejercer misericordia concreta incluso cuando la identidad del otro desafía nuestras categorías.
Este ejemplo muestra que la hermenéutica no es una teoría desconectada del texto. Sus principios se vuelven visibles cuando una interpretación puede explicar mejor los detalles y el movimiento de una unidad.
¿Qué relación existe entre interpretación, teología y fe?
Aquí existen posiciones diferentes.
Primera posición: distinción metodológica fuerte. Parte de la investigación académica procura describir el sentido histórico de los textos sin presuponer compromisos confesionales. Desde esta perspectiva, la exégesis histórica debe poder ser discutida mediante argumentos accesibles a investigadores con creencias distintas.
Segunda posición: interpretación teológica. Otros autores sostienen que, para comunidades cristianas, la Biblia no es únicamente un conjunto de documentos antiguos, sino Escritura; por ello la interpretación eclesial y teológica forma parte legítima de la tarea. East (2017) representa una crítica a la idea de que el método histórico pueda agotar lo que significa interpretar Escritura. https://doi.org/10.1111/ijst.12186
Postura de Mundo de la Biblia: distinguir niveles sin separarlos artificialmente. Primero debemos ser claros sobre qué evidencia histórica y literaria sostiene una interpretación. Después podemos mostrar cómo distintas tradiciones teológicas reciben el texto. Cuando una conclusión depende de un compromiso confesional, debe decirse con transparencia. Eso permite rigor académico sin fingir que la Biblia carece de historia de fe y recepción.
¿Cómo empezar a estudiar hermenéutica bíblica?
Para un principiante, conviene avanzar por capas.
Primera capa: texto y contexto
Aprenda a leer unidades completas, identificar género, observar estructura y conectar el pasaje con el argumento del libro. Esta base evita la mayoría de errores elementales.
Segunda capa: exégesis
Incorpore herramientas: comparación de traducciones, diccionarios, comentarios, contexto histórico y, cuando sea posible, lenguas bíblicas. Vea Qué es exégesis en la Biblia.
Tercera capa: teoría hermenéutica
Pregunte cómo funcionan significado, comprensión, autor, lector, tradición y aplicación. Aquí resultan especialmente útiles introducciones como Thiselton (2009), Brown (2021), Klein, Blomberg y Hubbard (2017) y Osborne (2006).
Cuarta capa: enfoques alternativos
Lea autores de perspectivas diferentes. Compare una lectura histórica, una literaria, una teológica y una contextual de un mismo texto. No para mezclar todo, sino para descubrir qué preguntas revela cada enfoque.
Quinta capa: práctica reflexiva
Interprete pasajes reales y escriba por qué adopta una lectura. La hermenéutica se aprende no solo leyendo teoría, sino viendo cómo nuestras reglas producen resultados concretos.
Si está comenzando desde cero, continúe con Hermenéutica bíblica para principiantes y vuelva también a Cómo estudiar la Biblia y entenderla.
Preguntas frecuentes
¿Hermenéutica significa interpretación?
Sí, pero en estudios bíblicos suele utilizarse en un sentido más amplio: no solo la interpretación concreta de un pasaje, sino la reflexión sobre los principios y condiciones que hacen posible esa interpretación.
¿Necesito estudiar filosofía para hacer hermenéutica bíblica?
No para comenzar. Un lector puede aplicar principios básicos de contexto, género y argumentación sin formación filosófica. Sin embargo, el estudio avanzado de hermenéutica entra inevitablemente en diálogo con filosofía del lenguaje y teoría de la comprensión.
¿La hermenéutica es solo para teólogos?
No. Cualquier persona que interprete un texto bíblico está realizando alguna forma de hermenéutica. El estudio formal ayuda a hacerlo de manera más consciente y verificable.
¿Puede haber más de una interpretación correcta?
En algunos textos existen varias lecturas razonables porque la evidencia permite más de una explicación. Eso no significa que todas las lecturas sean igualmente sólidas. Deben compararse por su capacidad para explicar lenguaje, contexto, género y argumento.
¿La hermenéutica reemplaza la fe?
No. La hermenéutica describe y evalúa procesos de interpretación. En contextos religiosos puede integrarse con fe, oración y teología, pero no convierte esas dimensiones en sustitutos del análisis textual.
Referencias / Bibliografía
- Brown, Jeannine K. 2021. Scripture as Communication: Introducing Biblical Hermeneutics. 2.ª ed. Grand Rapids: Baker Academic. ISBN 9781540961761.
- East, Brad. 2017. “The Hermeneutics of Theological Interpretation: Holy Scripture, Biblical Scholarship and Historical Criticism.” International Journal of Systematic Theology 19(1):30–52. https://doi.org/10.1111/ijst.12186
- Gaitán Briceño, Tarcísio. 2022. “Los métodos de la exégesis bíblica.” Cuestiones Teológicas 49(111):224–249. https://doi.org/10.18566/cueteo.v49n111.a12
- Klein, William W., Craig L. Blomberg y Robert L. Hubbard Jr. 2017. Introduction to Biblical Interpretation. 3.ª ed. Grand Rapids: Zondervan Academic. ISBN 9780310524182.
- Okure, Teresa. 2000. “‘I Will Open My Mouth in Parables’ (Matt 13.35): A Case for a Gospel-Based Biblical Hermeneutics.” New Testament Studies 46(3):445–463. https://doi.org/10.1017/S0028688500000254
- Osborne, Grant R. 2006. The Hermeneutical Spiral: A Comprehensive Introduction to Biblical Interpretation. Rev. and expanded ed. Downers Grove: IVP Academic. ISBN 9780830828265.
- Puig, Armand. 2018. “Definición y desafíos de una hermenéutica bíblica latinoamericana.” Teología y Vida 59(4):563–586. https://doi.org/10.4067/S0049-34492018000400563
- Thiselton, Anthony C. 2009. Hermeneutics: An Introduction. Grand Rapids: Eerdmans. ISBN 9780802864109.
- Moore, Stephen D. 2024. “Biblical Hermeneutics without Interpretation? After Affect, beyond Representation, and Other Minor Apocalypses.” Religions 15(7):755. https://doi.org/10.3390/rel15070755