¿Por dónde empiezo?

El primer paso es abandonar la costumbre de tratar la Biblia como una caja de frases independientes. El sentido normalmente aparece en unidades: párrafos, escenas, poemas, discursos o argumentos.

Cuando encuentre un versículo que le llama la atención, lea por lo menos lo que ocurre antes y después. Después pregunte a qué libro pertenece, quién habla y qué situación está en juego.

Cinco preguntas básicas para cualquier pasaje

  1. ¿Qué dice? Observe palabras, repeticiones, contrastes y acciones.
  2. ¿Qué tipo de texto es? Narración, poesía, carta, profecía, parábola, sabiduría o apocalíptica.
  3. ¿Qué ocurre alrededor? Lea el contexto inmediato y el argumento del libro.
  4. ¿Qué necesitaban comprender los primeros lectores? Investigue el contexto histórico solo cuando aporte a la pregunta.
  5. ¿Cómo llego responsablemente a una aplicación actual? No salte directamente del versículo a su experiencia.

Estas preguntas condensan principios presentes en manuales de interpretación como Klein, Blomberg y Hubbard (2017), Brown (2021) y Osborne (2006).

Paso 1: leer antes de consultar

Antes de abrir un comentario o buscar un video, lea el pasaje varias veces. Anote lo que realmente observa.

Puede utilizar tres columnas:

Observación Pregunta Posible interpretación
“pero” introduce contraste ¿qué ideas se contrastan? el autor corrige o matiza lo anterior
una palabra se repite cuatro veces ¿por qué es importante? podría marcar el tema de la unidad
cambia el personaje que habla ¿qué efecto tiene? puede señalar una nueva etapa del argumento


No intente llenar todas las respuestas inmediatamente. Una buena pregunta vale más que una conclusión apresurada.

Paso 2: reconocer el género

El género le dice qué clase de comunicación está leyendo.

  • En poesía, espere imágenes y paralelismo.
  • En narrativa, observe trama, personajes y punto de vista.
  • En cartas, siga el argumento y la situación de destinatarios.
  • En parábolas, busque conflicto y giro narrativo.
  • En apocalíptica, espere símbolos y alusiones.

Un principiante comete menos errores cuando primero pregunta “¿cómo funciona este tipo de texto?” antes de buscar aplicaciones.

Paso 3: trabajar con el contexto

El contexto tiene al menos dos niveles.

Contexto literario: qué se dijo antes, qué viene después y cómo encaja la unidad en el libro.

Contexto histórico: información del mundo antiguo que ayuda a aclarar personas, instituciones, costumbres o conflictos.

Gaitán Briceño (2022) explica que los textos bíblicos reflejan procesos y circunstancias sociales y culturales concretas; por eso la exégesis necesita tomar en serio esos contextos. https://doi.org/10.18566/cueteo.v49n111.a12

Paso 4: distinguir tres frases

Después de estudiar, escriba tres frases diferentes:

Observación: “Pablo repite la palabra X y la contrasta con Y”.

Interpretación: “Ese contraste sostiene su argumento sobre…”.

Aplicación: “En un contexto actual, esta idea podría implicar…”.

Si no puede distinguirlas, probablemente está saltando demasiado rápido hacia la aplicación.

Paso 5: comparar fuentes

Después de hacer su propio trabajo inicial, consulte una Biblia de estudio, un diccionario y uno o dos comentarios fiables.

No busque solo una fuente que confirme lo que ya piensa. Cuando un texto es debatido, encuentre al menos dos explicaciones diferentes y pregunte qué evidencia utiliza cada una.

Un ejemplo breve: Mateo 18:20

“Donde están dos o tres congregados en mi nombre…” suele utilizarse para asegurar que Dios está presente aun cuando una reunión tenga pocos asistentes.

Una lectura contextual observa que Mateo 18 trata de relaciones comunitarias, corrección, reconciliación y disciplina. Los vv. 15–20 forman una unidad relacionada con el tratamiento del pecado y las decisiones de la comunidad. Eso no significa que Dios esté ausente de una pequeña reunión; significa que el propósito principal del versículo debe explicarse desde su contexto, no desde el problema moderno de asistencia.

Este ejemplo muestra el valor de una regla sencilla: antes de preguntar cómo usar un versículo, pregunte qué está haciendo en su párrafo.

¿Qué herramientas necesita un principiante?

Un conjunto básico es suficiente:

  • dos o tres traducciones bíblicas;
  • una Biblia de estudio de calidad;
  • un diccionario bíblico;
  • un comentario sobre el libro que está leyendo;
  • un cuaderno o sistema de notas.

No necesita comenzar comprando herramientas de hebreo y griego. Primero aprenda a observar y argumentar.

¿Qué hago cuando dos intérpretes no están de acuerdo?

No elija automáticamente al que suena más seguro. Compare:

  • qué unidad textual utiliza;
  • cómo explica la gramática;
  • si reconoce el género;
  • qué datos históricos aporta;
  • si responde las objeciones;
  • qué presupuestos teológicos declara.

La hermenéutica madura no elimina el desacuerdo; enseña a evaluarlo.

¿Puedo interpretar la Biblia sin presupuestos?

No. Todos llegamos con experiencias, doctrinas, preguntas y tradiciones. El objetivo no es quedar vacío, sino reconocer esos presupuestos y permitir que el texto los cuestione.

Puig (2018) destaca que la interpretación ocurre en contextos concretos y que la exégesis rigurosa debe dialogar con esa realidad. https://doi.org/10.4067/S0049-34492018000400563

Una rutina de 20 minutos

  1. 5 minutos: lea la unidad dos veces.
  2. 5 minutos: escriba observaciones y preguntas.
  3. 5 minutos: revise contexto y compare traducciones.
  4. 3 minutos: consulte una fuente fiable.
  5. 2 minutos: redacte una frase de interpretación y una aplicación diferenciada.

No es una regla rígida. Es una estructura de entrenamiento para aprender a no saltarse pasos.

¿Qué estudiar después?

Cuando estos hábitos resulten naturales, avance a temas como crítica textual, análisis narrativo, historia de la interpretación y teoría hermenéutica.

El mapa completo está en Qué es la hermenéutica bíblica. Para aprender el análisis concreto de un pasaje, continúe con Qué es exégesis en la Biblia.

Referencias / Bibliografía

  • Brown, Jeannine K. 2021. Scripture as Communication: Introducing Biblical Hermeneutics. 2.ª ed. Grand Rapids: Baker Academic. ISBN 9781540961761.
  • East, Brad. 2017. “The Hermeneutics of Theological Interpretation: Holy Scripture, Biblical Scholarship and Historical Criticism.” International Journal of Systematic Theology 19(1):30–52. https://doi.org/10.1111/ijst.12186
  • Gaitán Briceño, Tarcísio. 2022. “Los métodos de la exégesis bíblica.” Cuestiones Teológicas 49(111):224–249. https://doi.org/10.18566/cueteo.v49n111.a12
  • Klein, William W., Craig L. Blomberg y Robert L. Hubbard Jr. 2017. Introduction to Biblical Interpretation. 3.ª ed. Grand Rapids: Zondervan Academic. ISBN 9780310524182.
  • Okure, Teresa. 2000. “‘I Will Open My Mouth in Parables’ (Matt 13.35): A Case for a Gospel-Based Biblical Hermeneutics.” New Testament Studies 46(3):445–463. https://doi.org/10.1017/S0028688500000254
  • Osborne, Grant R. 2006. The Hermeneutical Spiral: A Comprehensive Introduction to Biblical Interpretation. Rev. and expanded ed. Downers Grove: IVP Academic. ISBN 9780830828265.
  • Puig, Armand. 2018. “Definición y desafíos de una hermenéutica bíblica latinoamericana.” Teología y Vida 59(4):563–586. https://doi.org/10.4067/S0049-34492018000400563
  • Thiselton, Anthony C. 2009. Hermeneutics: An Introduction. Grand Rapids: Eerdmans. ISBN 9780802864109.