Por eso, una lectura responsable debe comenzar por una pregunta lingüística: ¿qué palabra está detrás de la traducción “infierno” en este pasaje? Esa pregunta cambia mucho la interpretación. Sheol suele relacionarse con la muerte, la tumba o el ámbito de los muertos; Hades puede funcionar como equivalente griego de Sheol o como lenguaje del mundo de los muertos; Gehenna se asocia con el juicio y con la imagen del valle de Hinom; y Tártaro pertenece a un campo conceptual distinto, utilizado en 2 Pedro 2:4 para seres angelicales rebeldes.

Este artículo no pretende resolver de una vez todas las discusiones cristianas sobre el destino final, el juicio o la vida después de la muerte. Su objetivo es más básico y, al mismo tiempo, decisivo: mostrar qué palabras usa realmente la Biblia, dónde aparecen y qué matices conviene respetar antes de construir una doctrina sistemática.

Índice

  1. ¿La Biblia usa una sola palabra para “infierno”?
  2. Qué significa Sheol en el Antiguo Testamento
  3. Sheol, tumba y mundo de los muertos
  4. ¿Van al Sheol justos y malvados?
  5. Cómo la Septuaginta traduce Sheol
  6. Qué significa Hades en el Nuevo Testamento
  7. Hades en Mateo, Lucas, Hechos y Apocalipsis
  8. Qué significa Gehenna
  9. El valle de Hinom y su historia
  10. Gehenna en las palabras de Jesús
  11. ¿Gehenna era simplemente un basurero en llamas?
  12. Qué es Tártaro en 2 Pedro
  13. Por qué las traducciones españolas pueden confundir
  14. Sheol, Hades y Gehenna: tabla comparativa
  15. Qué textos hablan de juicio final
  16. Qué errores conviene evitar
  17. Cómo estudiar un pasaje sobre “infierno”
  18. Conclusión

¿La Biblia usa una sola palabra para “infierno”?

No. Este es el punto de partida más importante. En las lenguas bíblicas existen varios términos que las traducciones antiguas o tradicionales han vertido algunas veces con una misma palabra. Esa decisión puede facilitar la lectura devocional, pero también puede ocultar diferencias importantes.

La palabra española “infierno” tiene una larga historia teológica y cultural. Al leerla, una persona puede asociarla inmediatamente con castigo final, fuego eterno o condenación. Pero cuando aparece como traducción de Sheol, por ejemplo, esa asociación puede ser demasiado rápida, porque muchos textos del Antiguo Testamento usan Sheol en relación con la muerte en sentido amplio y no necesariamente con un lugar de castigo final.

Michael A. Peters ha subrayado precisamente la complejidad del vocabulario de ultratumba: “hell”, Hades, Tartarus y Gehenna pertenecen a historias lingüísticas y conceptuales diferentes. https://doi.org/10.1080/00131857.2019.1675470

Qué significa Sheol en el Antiguo Testamento

Sheol (šəʾôl) aparece numerosas veces en la Biblia hebrea. No tiene una equivalencia española única que funcione en todos los contextos. Puede evocar la tumba, la profundidad, el ámbito de los muertos o la condición de haber sido separado del mundo de los vivos.

Matthew Suriano ha mostrado que las imágenes de Sheol y de la tumba se superponen de manera importante. En algunos textos, especialmente poéticos, Sheol funciona como una realidad sombría y aislante; en otros, el lenguaje funerario de la tumba familiar ofrece una imagen distinta de la muerte. Por eso no conviene imponer una sola definición rígida a todas las ocurrencias. https://doi.org/10.5508/jhs.2016.v16.a11

En Salmos, Job, Isaías y otros libros, Sheol aparece asociado con descender, con el polvo, con la oscuridad, con el silencio y con la pérdida de la actividad propia de los vivos. Estas imágenes expresan la radicalidad de la muerte desde la perspectiva del mundo bíblico antiguo.

Sheol, tumba y mundo de los muertos

Una de las discusiones académicas más importantes pregunta si Sheol significa simplemente “tumba” o si designa un mundo subterráneo de los muertos. La respuesta más prudente es que el término puede participar de ambos campos de significado.

Suriano distingue precisamente entre Sheol como ámbito mitologizado de los muertos y Sheol como imagen relacionada con la tumba. En su estudio posterior sobre la historia de la muerte en la Biblia hebrea, muestra que ambos sentidos se cruzan y que la poesía bíblica puede explotar deliberadamente esa ambigüedad. https://doi.org/10.1093/oso/9780190844738.003.0009

Esto explica por qué algunas traducciones prefieren “sepulcro”, otras conservan “Sheol” y otras utilizan “morada de los muertos”. Ninguna opción resuelve todos los contextos por sí sola.

¿Van al Sheol justos y malvados?

En varios textos del Antiguo Testamento, Sheol no aparece como destino exclusivo de los malvados. Puede ser el horizonte de la muerte humana en general. Jacob, por ejemplo, utiliza lenguaje de descenso a Sheol en el contexto de su dolor. Job habla de Sheol como lugar donde espera descansar de su sufrimiento.

Esto significa que identificar automáticamente Sheol con un “infierno de castigo” crea dificultades. A lo largo de la historia bíblica, las ideas sobre muerte, resurrección y juicio se desarrollan y adquieren mayor diferenciación, especialmente en textos tardíos como Daniel 12, donde aparece con claridad una resurrección asociada con destinos diferentes.

La Biblia hebrea, por tanto, no ofrece una sola imagen uniforme del más allá. Conserva un proceso histórico y teológico de reflexión sobre la muerte.

Cómo la Septuaginta traduce Sheol

La Septuaginta, traducción griega antigua de las Escrituras hebreas, utiliza con frecuencia Hades para traducir Sheol. Este dato es fundamental para entender el vocabulario del Nuevo Testamento. Hades no aparece allí simplemente como concepto griego importado sin relación con Israel; también llega como término de traducción dentro de la historia de la Biblia griega.

Iriney Pikovskiy ha estudiado de forma específica la relación entre Sheol en el texto hebreo y sus equivalentes en las antiguas traducciones griegas. Su análisis muestra una considerable continuidad conceptual, aunque el término griego trae consigo su propia historia lingüística. https://doi.org/10.21638/spbu28.2022.310

Por eso, cuando el Nuevo Testamento utiliza Hades, debemos preguntar tanto por el trasfondo bíblico judío como por el ambiente lingüístico griego.

Qué significa Hades en el Nuevo Testamento

Hades es una palabra griega conocida también en la religión y literatura del mundo helénico. En el Nuevo Testamento, sin embargo, su uso no puede reducirse automáticamente a la mitología griega clásica. La traducción de Sheol por Hades en la Septuaginta creó un puente lingüístico entre ambos términos.

En términos generales, Hades puede designar el ámbito de los muertos. En Mateo 16:18 aparecen “las puertas del Hades”; en Hechos 2, al citar el Salmo 16, Hades corresponde al Sheol del texto hebreo; en Apocalipsis, “Muerte y Hades” aparecen personificados y finalmente entregados al lago de fuego.

La imagen, por tanto, no es idéntica en todos los pasajes. Stephen Gero mostró, incluso en una breve nota sobre Mateo 16:18, cómo las imágenes de las “puertas” o “barras” del Hades se relacionan con concepciones antiguas del reino de la muerte. https://doi.org/10.1017/S0028688500006780

Hades en Mateo, Lucas, Hechos y Apocalipsis

El Nuevo Testamento utiliza Hades en varios contextos. En Mateo 11:23, Cafarnaúm será abatida “hasta el Hades”, lenguaje de humillación y descenso. En Mateo 16:18, las puertas del Hades no prevalecerán contra la comunidad de Jesús. En Lucas 16:23, el rico se encuentra en Hades dentro de una narración que utiliza imágenes de ultratumba para confrontar la indiferencia frente al pobre.

Ese último texto requiere especial cuidado. La historia del rico y Lázaro no debería convertirse automáticamente en un mapa topográfico exhaustivo del mundo después de la muerte. La investigación sobre Lucas 16 insiste en su función moral, retórica y narrativa, especialmente en relación con riqueza, arrepentimiento y escucha de Moisés y los profetas. Véase el estudio sobre Lázaro y la recepción del relato en New Testament Studies: https://doi.org/10.1017/S0028688519000328

En Apocalipsis, por su parte, Hades está subordinado al poder final de Dios. No es una realidad eterna e independiente: Muerte y Hades terminan juzgados.

Qué significa Gehenna

Gehenna (géenna) es otro término distinto. Procede del nombre hebreo del valle de Hinom, situado en las inmediaciones de Jerusalén. El Antiguo Testamento relaciona ese valle con prácticas idolátricas y con imágenes de juicio, especialmente en Jeremías.

Con el tiempo, el lenguaje del valle fue adquiriendo una dimensión escatológica. En el judaísmo del Segundo Templo y en el Nuevo Testamento, Gehenna puede funcionar como imagen del juicio definitivo de Dios.

Daehoon Kang, en su estudio sobre el uso de Gehenna en Mateo, sostiene que el evangelista utiliza el término dentro de un horizonte de castigo escatológico, en continuidad con tradiciones judías previas y no simplemente como referencia geográfica cotidiana. https://doi.org/10.24229/kents.2015.14.1.001

El valle de Hinom y su historia

El valle de Hinom aparece en el Antiguo Testamento asociado con prácticas condenadas por los profetas y con la memoria de juicio. Jeremías 7 y 19 utiliza el lugar para denunciar el culto ilegítimo y anunciar que el valle será llamado “valle de la Matanza”.

Este trasfondo ayuda a entender cómo un lugar real pudo adquirir un valor simbólico mucho mayor. La geografía se convierte en lenguaje teológico. Algo parecido ocurre con otras ciudades y lugares bíblicos que, por su historia, terminan funcionando como símbolos.

Lloyd R. Bailey estudió la topografía de Gehenna y su relación con la tradición posterior. Su artículo sigue siendo una referencia útil para distinguir la evidencia histórica de las afirmaciones populares. https://doi.org/10.2307/3210000

Gehenna en las palabras de Jesús

En los Evangelios, especialmente en Mateo y Marcos, Jesús utiliza Gehenna en contextos de advertencia moral y juicio. El lenguaje es fuerte: fuego, destrucción, exclusión y peligro escatológico. No debería diluirse hasta convertirlo en una metáfora inocua.

Al mismo tiempo, interpretar correctamente estas expresiones exige reconocer el carácter profético e hiperbólico de muchos dichos. Cuando Jesús habla de arrancarse un ojo o cortar una mano para evitar Gehenna, el punto no es promover automutilación, sino dramatizar la gravedad del pecado y la necesidad de una respuesta radical.

Gehenna, por tanto, funciona como lenguaje de juicio. No es simplemente otro nombre de Sheol.

¿Gehenna era simplemente un basurero en llamas?

Es frecuente escuchar que Gehenna era “el basurero de Jerusalén” donde ardía fuego permanentemente. Esta explicación se ha repetido muchísimo en predicaciones y materiales populares, pero la evidencia histórica para un vertedero permanente en tiempos de Jesús es mucho más débil de lo que suele afirmarse.

Bailey y otros investigadores llaman la atención sobre la necesidad de distinguir entre la topografía histórica del valle y las tradiciones posteriores. El trasfondo más sólido está en la memoria bíblica del valle de Hinom, su asociación con prácticas condenadas y su transformación en símbolo de juicio.

Por eso, en Mundo de la Biblia evitamos repetir el argumento del “basurero en llamas” como si fuera un hecho arqueológico indiscutible.

Qué es Tártaro en 2 Pedro

En 2 Pedro 2:4 aparece un verbo griego que puede traducirse como “arrojar al Tártaro” o “confinar en el Tártaro”. Es la única aparición neotestamentaria de este término en esa forma. El pasaje no habla directamente del destino ordinario de los seres humanos, sino de ángeles que pecaron y fueron guardados para juicio.

El vocabulario procede del mundo griego, donde Tártaro podía designar una profundidad inferior asociada con el castigo de seres divinos rebeldes. El autor de 2 Pedro adapta ese lenguaje a una tradición judía sobre ángeles transgresores, probablemente vinculada con interpretaciones de Génesis 6 y literatura como 1 Henoc.

Por tanto, tampoco Tártaro debería fundirse sin más con Sheol, Hades o Gehenna.

Por qué las traducciones españolas pueden confundir

Las traducciones bíblicas enfrentan una decisión difícil. Si conservan palabras como Sheol y Hades, el lector puede sentirse perdido. Si las traducen siempre como “infierno”, corren el riesgo de borrar diferencias. Si usan “sepulcro” o “morada de los muertos”, pueden acertar en unos pasajes y quedarse cortas en otros.

No existe una solución perfecta para todos los contextos. La mejor práctica de estudio consiste en consultar notas de traducción, léxicos y, cuando sea necesario, comparar varias versiones.

Este es exactamente el tipo de problema que muestra por qué estudiar términos originales puede ser útil incluso para quien no sabe hebreo o griego: no se necesita dominar la lengua completa para reconocer que detrás de una misma palabra española hay vocablos diferentes.

Sheol, Hades y Gehenna: tabla comparativa

Término Lengua Campo básico Uso característico
Sheol Hebreo muerte, tumba, ámbito de los muertos Antiguo Testamento
Hades Griego ámbito de los muertos; equivalente frecuente de Sheol Septuaginta y Nuevo Testamento
Gehenna Griego desde expresión hebrea/aramea juicio escatológico asociado al valle de Hinom Dichos de Jesús, especialmente Mateo/Marcos
Tártaro Griego confinamiento de seres rebeldes 2 Pedro 2:4


La tabla ayuda a orientarse, pero no sustituye la lectura de cada pasaje. Ningún término funciona como una definición matemática idéntica en todos sus usos.

Qué textos hablan de juicio final

El juicio final en la Biblia no depende de una sola palabra. Daniel 12 habla de resurrección para vida y para vergüenza; Mateo 25 utiliza la imagen del juicio de las naciones; Marcos 9 emplea Gehenna; Apocalipsis 20 habla del lago de fuego y del juicio ante el gran trono blanco.

Esto significa que una doctrina bíblica del juicio debe construirse comparando múltiples textos, no cargando toda la enseñanza sobre Sheol o sobre una sola parábola.

También explica por qué diferentes tradiciones cristianas han debatido sobre la naturaleza del castigo final: tormento consciente, destrucción definitiva, interpretaciones restauracionistas y otras propuestas. Este artículo no pretende resolver ese debate sistemático, pero sí establecer la base lingüística necesaria para sostenerlo con seriedad.

Qué errores conviene evitar

1. Traducir mentalmente todos los términos como si fueran idénticos

Sheol no es simplemente Gehenna con otro nombre.

2. Construir una doctrina completa desde un solo pasaje

La teología bíblica necesita comparación canónica.

3. Convertir imágenes poéticas en planos arquitectónicos

“Puertas”, “profundidad”, “fuego” o “gusano” pertenecen a lenguajes simbólicos y proféticos que deben respetarse como tales.

4. Repetir tradiciones populares sin comprobarlas

El supuesto basurero permanente de Gehenna es un buen ejemplo.

5. Eliminar la fuerza moral del juicio

Reconocer metáforas no significa vaciar el texto. Jesús utiliza Gehenna para advertir seriamente sobre el pecado y el juicio.

Cómo estudiar un pasaje sobre “infierno”

Cuando encuentre la palabra “infierno” en una traducción, puede seguir este proceso:

  1. Identifique el libro y el género del pasaje.
  2. Revise en una Biblia con notas qué término original aparece.
  3. Pregunte si es Sheol, Hades, Gehenna o Tártaro.
  4. Observe cómo funciona esa palabra dentro del mismo libro.
  5. Compare pasajes similares sin fusionarlos demasiado rápido.
  6. Consulte una fuente académica o comentario serio.
  7. Distinga entre descripción poética, advertencia profética y formulación doctrinal.

Este procedimiento sencillo evita muchos errores y ayuda a que el lector no dependa exclusivamente de la tradición popular recibida.

Conclusión

La Biblia no habla del “infierno” con una sola palabra ni mediante una única imagen. Sheol, Hades, Gehenna y Tártaro pertenecen a campos distintos, aunque se relacionan con muerte, juicio y el mundo más allá de la vida presente. El trabajo hermenéutico comienza cuando el lector deja de tratarlos como sinónimos automáticos.

Sheol nos lleva al lenguaje hebreo de la muerte y de la tumba. Hades muestra la recepción griega de ese mundo conceptual y su uso en el Nuevo Testamento. Gehenna nace de una geografía concreta y se transforma en poderoso símbolo escatológico de juicio. Tártaro aparece en un contexto muy específico sobre ángeles rebeldes.

Entender estas diferencias no debilita la enseñanza bíblica. La hace más precisa. Y esa precisión permite que las preguntas teológicas posteriores —juicio, resurrección, castigo, esperanza y vida eterna— se formulen sobre una base más fiel al texto.

Cómo evolucionan las imágenes de la muerte dentro de la Biblia

Una de las razones por las que este tema resulta complejo es que la Biblia fue escrita a lo largo de siglos. No todos los textos reflejan exactamente la misma etapa de reflexión sobre muerte, resurrección y juicio. En buena parte del Antiguo Testamento, la preocupación principal está en la vida bajo la alianza: bendición, descendencia, tierra, memoria y relación con Dios. El lenguaje del más allá aparece, pero no siempre con el nivel de diferenciación que encontramos en escritos posteriores.

Con el tiempo, especialmente en el período del Segundo Templo, se hace más visible la expectativa de resurrección, recompensa y juicio. Daniel 12 es un texto crucial porque habla de quienes despiertan, unos para vida y otros para vergüenza. Esa línea de pensamiento ayuda a entender por qué el lenguaje de Gehenna y de juicio escatológico encuentra un terreno conceptual más desarrollado en la época de Jesús.

Esto no significa que la Biblia se contradiga, sino que su reflexión teológica tiene historia. Una lectura canónica responsable reconoce desarrollo sin reducirlo a una sola fórmula.

¿Qué pasa con el “lago de fuego” en Apocalipsis?

Apocalipsis 20 utiliza una imagen distinta: el lago de fuego. Allí aparecen la bestia, el falso profeta, el diablo, la Muerte y Hades, y finalmente quienes no aparecen inscritos en el libro de la vida. Es importante notar que el texto no llama “Hades” al lago de fuego; al contrario, Hades es arrojado en él.

Este detalle demuestra por qué no conviene fundir automáticamente todo el vocabulario. Hades puede representar el ámbito de los muertos, mientras el lago de fuego pertenece a la escena final de juicio en la visión apocalíptica.

Además, Apocalipsis habla mediante símbolos densos. Su lenguaje no debe reducirse a un esquema literalista simple. La fuerza de la imagen está en proclamar que incluso la Muerte será derrotada y que el mal no tendrá la última palabra.

¿Qué relación existe entre juicio y esperanza?

Los textos de juicio suelen leerse únicamente desde el temor. Sin embargo, dentro de la Biblia también cumplen una función de esperanza para víctimas de violencia e injusticia. Decir que Dios juzga es afirmar que el mal no será eternamente impune.

En los profetas, el juicio confronta opresión, idolatría y abuso. En Jesús, las advertencias sobre Gehenna aparecen dentro de una llamada a la conversión, a la reconciliación y a la fidelidad. En Apocalipsis, el juicio está relacionado con la vindicación de quienes sufren y con la promesa de una nueva creación.

Por eso, la teología bíblica del juicio no debería convertirse en fascinación morbosa por el castigo. Su horizonte es moral: Dios toma en serio el mal, llama al arrepentimiento y promete justicia.

¿Por qué importa tanto la palabra original?

Porque una traducción siempre interpreta. Cuando una versión utiliza “infierno” para varios vocablos, puede producir la impresión de que todos los autores manejan exactamente la misma categoría. El lector que revisa el término original descubre un paisaje más complejo.

Esto no significa que deba aprender hebreo y griego antes de leer la Biblia. Basta con utilizar buenas herramientas: notas al pie, concordancias, léxicos, interlineales responsables y comentarios académicos. La meta no es presumir de idiomas, sino evitar conclusiones que dependan de una traducción demasiado general.

Una ruta de lectura canónica

Una buena manera de estudiar este tema es recorrer los textos en secuencia. Comience por Sheol en Salmos, Job e Isaías. Después observe Daniel 12 y el desarrollo de la esperanza de resurrección. Continúe con los dichos de Jesús sobre Gehenna. Compare luego Hades en Lucas y Hechos. Finalmente lea Apocalipsis 20–21, donde aparecen Muerte, Hades, juicio y nueva creación.

Ese recorrido evita construir la doctrina desde una sola palabra y permite observar el movimiento total de la Biblia: muerte, juicio, resurrección, derrota del mal y esperanza final.

Una advertencia sobre los mapas doctrinales demasiado simples

En muchos esquemas populares se dibuja una línea directa: Sheol sería el infierno del Antiguo Testamento, Hades el infierno temporal del Nuevo Testamento y Gehenna el infierno definitivo. El problema es que esa clasificación puede ser útil como resumen pedagógico, pero resulta demasiado rígida si se presenta como si cada término tuviera un solo significado técnico en todos los pasajes.

La Biblia usa lenguaje narrativo, poético, profético y apocalíptico. El mismo término puede funcionar de modo diferente según el libro. Por eso, antes de convertir el vocabulario en un sistema cerrado, conviene dejar que cada texto hable en su contexto. Esa disciplina protege al lector tanto del literalismo ingenuo como de la pérdida de la fuerza teológica del juicio.

En síntesis, la precisión terminológica no es un lujo académico. Ayuda a que la enseñanza pastoral sea más responsable, evita atribuir a un pasaje ideas que proceden de otro y permite que la doctrina cristiana del juicio se construya desde el conjunto de la Escritura, no desde una sola traducción o una tradición popular repetida sin verificación.

Referencias