¿Qué fue el primer templo de Jerusalén?
El primer templo fue el santuario que la tradición bíblica atribuye a Salomón y que Babilonia destruyó en el siglo VI a. C. También se conoce como templo de Salomón. Primera de Reyes 5–8 lo presenta como centro del culto y lugar donde se depositó el arca de la alianza. Su historia está ligada a la monarquía de Judá, al sacerdocio, a las reformas religiosas y a la predicación profética.
El hebreo de la Biblia Hebraica Stuttgartensia lo llama בֵּית־יְהוָה (bêt-YHWH), “casa de YHWH”, y הֵיכָל (hêkāl), “palacio” o “templo”. Las expresiones no significan que Dios pudiera quedar encerrado allí. En la dedicación, Salomón reconoce que ni los cielos pueden contenerlo. La “casa” señala el lugar escogido para invocar su nombre y ordenar la vida litúrgica de Israel.
¿Por qué lo construyó Salomón?
David había llevado el arca a Jerusalén y deseaba construir un edificio permanente. Segunda de Samuel 7 responde que Dios edificará primero una “casa” para David, es decir, una dinastía. Salomón recibe luego la tarea. El proyecto unía fe, memoria y política: consolidaba Jerusalén como capital y relacionaba la dinastía davídica con el culto nacional.
Primera de Reyes describe acuerdos con Hiram de Tiro, uso de cedro, artesanos especializados y una gran fuerza laboral. La narración celebra sabiduría y esplendor, pero los capítulos posteriores recuerdan las cargas impuestas al pueblo. El templo fue confesión religiosa y obra estatal. Leer ambas dimensiones evita idealizar la monarquía.
¿Cómo era su arquitectura?
El edificio tenía vestíbulo, nave y recinto interior. El lugar santísimo albergaba el arca bajo grandes querubines. Había objetos de oro, lámparas, mesas y mobiliario de bronce. Dos columnas, Jaquín y Boaz, marcaban el pórtico. El altar y una gran fuente de bronce servían al culto exterior.
No se ha excavado el punto donde habría estado el edificio. Las reconstrucciones comparan 1 Reyes con templos del Levante. Garfinkel muestra que la planta descrita encaja en tradiciones arquitectónicas de la Edad del Hierro, aunque eso no verifica cada medida ni detalle. https://doi.org/10.3390/rel10030198 Una ilustración responsable debe ser históricamente plausible y reconocer el margen de incertidumbre.
¿Qué había en el lugar santísimo?
Primera de Reyes 8:9 afirma que dentro del arca estaban las dos tablas de piedra. Los querubines cubrían el arca con sus alas. No había una estatua de YHWH. El vacío visual proclamaba que Dios no se reduce a una imagen; su presencia se conoce por la palabra, el pacto y la gloria que llena la casa.
El templo retomaba la lógica del tabernáculo. Un estudio panorámico muestra continuidades en la división espacial y el mobiliario, al tiempo que compara ambos con evidencias del antiguo Cercano Oriente. https://doi.org/10.1111/j.1749-8171.2006.00006.x La relación no es una reproducción sencilla: la tienda móvil expresaba acompañamiento y el edificio permanente expresaba estabilidad, con nuevos riesgos de control real.
¿Por qué los profetas lo criticaron?
La crítica no negaba la santidad del templo; denunciaba una liturgia separada de la justicia. Isaías rechazó ofrendas acompañadas de violencia. Miqueas cuestionó a dirigentes que se sentían invulnerables porque el santuario estaba en Jerusalén. Jeremías advirtió que repetir “templo de YHWH” no protegía a quienes oprimían al extranjero, al huérfano y a la viuda.
El templo debía formar un pueblo fiel. Cuando se convertía en garantía automática, traicionaba su propósito. Esta autocrítica interna explica las reformas de Ezequías y Josías y prepara el lenguaje que Jesús usaría siglos después.
¿Cuándo y por qué fue destruido?
La expansión babilónica sometió a Judá, deportó población y finalmente destruyó Jerusalén. Segunda de Reyes 25 relata el incendio del templo y el traslado de sus objetos. La fecha tradicional es 586 a. C., aunque la cronología exacta ha sido reexaminada mediante las fuentes hebreas y griegas. https://doi.org/10.1177/0309089206068840
La destrucción produjo una crisis espiritual: habían caído santuario, ciudad y dinastía. Lamentaciones convirtió el duelo en oración; Ezequiel imaginó la gloria divina saliendo de Jerusalén, pero también presente con los exiliados. La fe aprendió que Dios no desaparecía al perderse el edificio.
¿Qué diferencia existe entre el primer y el segundo templo?
El segundo templo fue dedicado hacia 515 a. C. después del retorno permitido por Persia. Herodes lo amplió siglos más tarde hasta convertir el recinto en el complejo que conoció Jesús. El primer templo pertenece al mundo monárquico de la Edad del Hierro; el segundo atravesó los períodos persa, helenístico y romano.
No deben combinarse sus imágenes. El enorme complejo herodiano, con plataforma y pórticos monumentales, no representa el edificio de Salomón. Distinguir épocas ayuda a leer la Biblia con precisión y evita que una reconstrucción artística sustituya la historia.
Referencias
- Biblia Hebraica Stuttgartensia. Stuttgart: Deutsche Bibelgesellschaft.
- Biblia de Jerusalén. Bilbao: Desclée de Brouwer.
- Bright, John. La historia de Israel. Bilbao: Desclée de Brouwer.
- Liverani, Mario. Más allá de la Biblia. Barcelona: Crítica.
- Garfinkel, Yosef. “The Temple of Solomon in Iron Age Context”. https://doi.org/10.3390/rel10030198
- Meyers, Eric M. “The Tabernacle and the Temple in Ancient Israel”. https://doi.org/10.1111/j.1749-8171.2006.00006.x
- Faust, Avraham. “Archaeology of Ancient Israelite Religion(s)”. https://doi.org/10.3390/rel11060291
- “When Was Solomon’s Temple Burned Down?”. https://doi.org/10.1177/0309089206068840
- Dever, William G. Beyond the Texts: An Archaeological Portrait of Ancient Israel and Judah. SBL Press.
- Keel, Othmar. La iconografía del Antiguo Oriente y el Antiguo Testamento. Madrid: Trotta.
Luis Romero · Teólogo y magíster en Educación