¿Qué dice el texto griego?

Mateo 25:12 contiene la respuesta: ἀμὴν λέγω ὑμῖν, οὐκ οἶδα ὑμᾶς (amḕn légō hymîn, ouk oîda hymâs), «en verdad les digo: no las conozco». La fórmula «en verdad les digo» introduce una declaración solemne.

El verbo οἶδα (oîda) significa «sé» o «conozco». El esposo evidentemente sabe que hay personas llamando; la negación afecta su reconocimiento dentro de la relación y de la celebración.

Expresión Lugar Relación temática
«Señor, señor» Mateo 7:21; 25:11 Confesión verbal insuficiente
«No los conocí» Mateo 7:23; 25:12 Falta de reconocimiento relacional
«Hacer la voluntad» Mateo 7:21 Obediencia como fruto
«Velad» Mateo 25:13 Preparación antes de la llegada

Karl Paul Donfried relaciona la historia con la teología amplia de Mateo y su contraste entre confesión y obediencia (artículo). La frase final no debe leerse aislada de ese Evangelio.

¿Por qué la puerta ya estaba cerrada?

La puerta se cierra después de que el esposo llega y las preparadas entran. Funciona como límite narrativo: la ocasión de acompañar la procesión ha pasado. La historia produce urgencia precisamente porque quienes escuchan todavía están antes de ese momento.

Una interpretación tradicional ve juicio escatológico definitivo. Otra lectura crítica pregunta por la dureza del esposo y por una fiesta que continúa con jóvenes afuera. Arnold Zawadzki presenta el contraste entre identificar al esposo con Cristo e interpretarlo como figura de injusticia social (estudio).

Adopto la primera por el contexto de Mateo 24–25 y por la imagen de Jesús como esposo en Mateo 9:15. La segunda ofrece una advertencia pastoral: no debemos imitar la puerta cerrada en nuestra conducta ordinaria ni utilizar la parábola para justificar exclusión social.

¿Significa que Dios deja de amar a quienes llegan tarde?

La parábola no formula una teoría completa sobre el amor de Dios. Cuenta una historia de advertencia donde la llegada revela preparación. Convertir cada detalle en afirmación sistemática puede producir conclusiones que el texto no pretende responder.

La severidad debe conservarse: la respuesta presente importa y no todo puede aplazarse. Pero también debe leerse junto con las parábolas de misericordia, la búsqueda de pecadores y el llamado a perdonar. La parábola del hijo pródigo impide construir una imagen de Dios a partir de una sola puerta.

Gonzaga y Araújo recuerdan que decidir entre parábola y alegoría cambia cuánto peso recibe cada detalle (estudio). La puerta sirve al llamado a velar; no es un mapa exhaustivo del carácter divino.

¿Cómo se relaciona la frase con Mateo 7?

Mateo 7:21–23 presenta personas que dicen «Señor, Señor» y mencionan profecías y milagros. Jesús responde: «Nunca los conocí». La cercanía verbal con Mateo 25 indica que una confesión correcta y actividades impresionantes no reemplazan hacer la voluntad del Padre.

La preparación no se compra con aceite literal ni se obtiene pronunciando una fórmula en el último instante. Es la forma acumulada de una vida que oye y practica. Las vírgenes prudentes y las insensatas examina esa formación; el esposo tarda explica por qué debe sostenerse.

¿Cómo debe enseñarse una frase tan severa?

Debe conservarse su advertencia sin convertirla en mecanismo de control. Un líder no puede apropiarse de la voz del esposo para decidir arbitrariamente a quién reconoce Dios. La parábola dirige la pregunta a toda la comunidad y sitúa el juicio en manos de quien llega.

También debe evitarse separar la frase de la invitación inicial. Las jóvenes estaban convocadas al acontecimiento. El desenlace no prueba que nunca existiera llamado, sino que la participación esperada requería preparación. Esa tensión permite hablar de responsabilidad sin presentar a Dios como alguien que disfruta confundiendo invitados.

El temor puede despertar atención, pero por sí solo no forma fidelidad duradera. Mateo une advertencia con enseñanza concreta: reconciliarse, orar sin exhibición, buscar el Reino, practicar misericordia y hacer la voluntad del Padre. La respuesta pastoral adecuada conduce hacia esas prácticas.

La frase tampoco debe aplicarse a una persona que atraviesa duda, duelo o agotamiento como si toda debilidad demostrara rechazo divino. En la historia, todas duermen. El punto es la dirección de la vida y su preparación, no la ausencia absoluta de fragilidad.

¿Cómo continuar la lectura?

Lee Mateo 7:21–27 y 25:10–13 en paralelo. Después revisa Mateo 25:31–46, donde la relación con el Hijo del Hombre se revela en el trato dado a personas vulnerables.

La pregunta central no es cómo adivinar quién oirá la frase, sino cómo vivir de modo que la confesión y la práctica no se contradigan. La advertencia se vuelve entonces examen de fidelidad, no instrumento para condenar desde fuera.

Referencias

  1. Houghton, H. A. G., et al., eds. The Greek New Testament. 6.ª ed. revisada. Stuttgart: Deutsche Bibelgesellschaft, 2025.
  2. Donfried, Karl Paul. «The Allegory of the Ten Virgins». Journal of Biblical Literature 93/3 (1974): 415–428. https://doi.org/10.2307/3263387
  3. Zawadzki, Arnold. «Who Is the Bridegroom in the Parable of the Ten Virgins?». Biblical Annals 9/1 (2019). https://doi.org/10.31743/biban.4561
  4. Gonzaga, Waldecir, y Filipe Henrique de Araújo. «El reino de los cielos será semejante a diez vírgenes». Estudos Bíblicos 39/148 (2023). https://doi.org/10.54260/eb.v39i148.1006
  5. Bermeo de los Ríos, Luz Mery. «Feliz entre las necias». Camino 1/7 (2019): 60–66. Ficha editorial
  6. Luz, Ulrich. El Evangelio según san Mateo IV. Salamanca: Sígueme, 2005.
  7. Davies, W. D., y Dale C. Allison. Matthew 19–28. Londres: T&T Clark, 1997.
  8. France, R. T. The Gospel of Matthew. Grand Rapids: Eerdmans, 2007.

Luis Berner Romero Sánchez, teólogo y magíster en educación.