¿Qué papel cumple la demora en la historia?

El verbo χρονίζοντος (chronízontos) significa «demorándose» o «tardando». Sin esa demora, las diez jóvenes habrían acompañado la procesión con el aceite inicial. El tiempo revela una diferencia que al comienzo no era visible.

Todas se adormecen y duermen. El sueño no separa a prudentes de necias. La parábola reconoce cansancio humano y niega que velar signifique permanecer físicamente despierto sin descanso.

Momento Lo que ocurre Lo que revela
Salida Diez esperan con lámparas Expectativa compartida
Demora Todas duermen Cansancio común
Grito Todas arreglan las lámparas Llegada inesperada
Procesión Cinco tienen reserva Preparación previa

Victoria Balabanski estudia el texto como testimonio de cambios en la expectativa escatológica temprana: la esperanza permanece, pero aprende a contar con un intervalo más largo (capítulo).

¿La demora significa que la promesa falló?

La parábola responde que no. El esposo llega, aunque no según el horario supuesto por las jóvenes. Mateo combina certeza del acontecimiento con desconocimiento del momento.

El Nuevo Testamento enfrenta la misma tensión en 2 Pedro 3:8–9: algunos interpretan el tiempo como tardanza; el autor lo relaciona con paciencia. Los textos no ofrecen permiso para recalcular una fecha cada vez que una expectativa humana fracasa.

Arnold Zawadzki revisa interpretaciones sobre la identidad y conducta del esposo. Su trabajo muestra que la demora no puede aislarse de la pregunta sobre quién llega y qué clase de autoridad representa (estudio). Dentro de Mateo, la identificación con Cristo sigue siendo la lectura más coherente.

La parábola de las diez vírgenes ubica la demora dentro del discurso escatológico. El Reino de Dios: ya y todavía no explica por qué la fe vive entre cumplimiento inaugurado y consumación esperada.

¿Cómo se espera sin caer en ansiedad o pasividad?

La ansiedad intenta controlar el momento; la pasividad usa la incertidumbre como excusa. Mateo propone otra forma: cumplir responsabilidades durante la ausencia. El siervo alimenta la casa, las jóvenes preparan luz y los servidores trabajan con lo confiado.

Velar no exige interpretar cada crisis como señal final. Exige una vida que podría recibir al Señor sin tener que construir desde cero su relación con la verdad, la justicia y la misericordia.

El descanso forma parte de esa fidelidad. Como todas duermen, el relato no santifica agotamiento. Prepararse incluye reconocer límites, cultivar hábitos sostenibles y levantarse cuando llega el llamado.

¿Qué corrige la demora en la espiritualidad cristiana?

Corrige el entusiasmo que dura solo mientras los resultados son inmediatos. Corrige también movimientos que fijan fechas y luego reinterpretan sus fallos sin asumir responsabilidad. Jesús afirma desconocimiento del día y la hora.

La demora abre tiempo para misión, conversión y cuidado del prójimo. No debe utilizarse para aplazar obediencia. Las vírgenes prudentes y las insensatas muestra que la preparación se forma antes de medianoche; «No os conozco» explica el desenlace relacional.

¿Cómo cambia la demora la comprensión del presente?

Si la llegada no puede programarse, el presente deja de ser una sala de espera sin valor. Es el lugar donde se aprende a vivir conforme al Reino. La fidelidad cotidiana no es una ocupación provisional mientras ocurre lo importante; constituye la forma visible de la esperanza.

La demora permite que el mensaje alcance a más personas y que la comunidad madure. También expone injusticias que la impaciencia religiosa preferiría ignorar. Quien espera al esposo debe seguir alimentando, reconciliando y diciendo verdad, aunque esas acciones no produzcan sensación de final inmediato.

Esto ofrece un criterio frente a discursos apocalípticos. Si una interpretación provoca abandono de responsabilidades, miedo controlado por líderes o desprecio por la creación, no reproduce la vigilancia de Mateo. El discurso de Jesús conduce a servicio fiel durante la ausencia.

La paciencia sostiene una promesa y actúa desde ella; la resignación supone que nada puede cambiar. Las jóvenes prudentes no abandonan la procesión. Duermen, despiertan, arreglan sus lámparas y salen. Su espera conserva capacidad de respuesta.

Esperar la venida de Cristo tampoco exige aceptar pasivamente abuso o injusticia. Mateo vincula vigilancia con dar alimento y con servir a quienes son considerados pequeños. La paciencia cristiana puede resistir el mal precisamente porque espera un juicio que no pertenece a los poderes actuales.

¿Cómo continuar la lectura?

Lee Mateo 24:36–51 y registra las expresiones «no saben», «tarda» y «a la hora que no piensa». Luego pasa a Mateo 25:1–30 y observa cómo cada historia traduce espera en una responsabilidad distinta.

La demora no elimina la promesa; elimina la ilusión de dominarla. Por eso la respuesta no es un calendario más preciso, sino una fidelidad más profunda.

Referencias

  1. Houghton, H. A. G., et al., eds. The Greek New Testament. 6.ª ed. revisada. Stuttgart: Deutsche Bibelgesellschaft, 2025.
  2. Balabanski, Victoria. Eschatology in the Making. Cambridge: Cambridge University Press, 1997. https://doi.org/10.1017/CBO9780511520280.004
  3. Zawadzki, Arnold. «Who Is the Bridegroom in the Parable of the Ten Virgins?». Biblical Annals 9/1 (2019). https://doi.org/10.31743/biban.4561
  4. Gonzaga, Waldecir, y Filipe Henrique de Araújo. «El reino de los cielos será semejante a diez vírgenes». Estudos Bíblicos 39/148 (2023). https://doi.org/10.54260/eb.v39i148.1006
  5. Luz, Ulrich. El Evangelio según san Mateo IV. Salamanca: Sígueme, 2005.
  6. Davies, W. D., y Dale C. Allison. Matthew 19–28. Londres: T&T Clark, 1997.
  7. France, R. T. The Gospel of Matthew. Grand Rapids: Eerdmans, 2007.
  8. Snodgrass, Klyne. Stories with Intent. Grand Rapids: Eerdmans, 2008.

Luis Berner Romero Sánchez, teólogo y magíster en educación.