¿Qué dice realmente el hebreo?

El texto hebreo usa la expresión lo tirtzach. El verbo rṣḥ suele relacionarse más estrechamente con el homicidio o asesinato que con cualquier acto de matar en sentido amplio. Por eso muchas traducciones contemporáneas prefieren “no asesinarás”.

Esta observación no debilita el mandamiento; al contrario, lo vuelve más preciso. El texto apunta a la protección de la vida humana frente a la violencia injusta.

¿Entonces “no matarás” está mal traducido?

No necesariamente “mal”, pero sí puede resultar impreciso para un lector moderno. En español antiguo o tradicional, “matar” podía funcionar de forma más general en la catequesis. Sin embargo, cuando se estudia el término en su contexto bíblico, la traducción “asesinar” ayuda a evitar confusiones.

El propio Antiguo Testamento usa otros verbos para hablar de matar en guerra, de ejecutar juicios o de sacrificar animales. Eso indica que el mandamiento no pretende resolver por sí solo todas las formas posibles de quitar la vida.

¿Qué prohíbe entonces el sexto mandamiento?

Prohíbe el atentado injusto contra la vida del prójimo. En el contexto del Decálogo, protege la convivencia básica de la comunidad del pacto. No es casual que aparezca junto a mandamientos que protegen matrimonio, propiedad, reputación y deseo.

La vida del prójimo no es disponible. Ese es el centro moral del mandamiento.

¿El mandamiento habla solo del acto físico?

Si se lee solo dentro de Éxodo 20, el foco principal está en el acto. Pero la recepción bíblica posterior amplía su alcance. Jesús, por ejemplo, en Mateo 5 relaciona el homicidio con la ira, el insulto y la disposición interior que desprecia al otro.

Eso no significa que enojarse y asesinar sean idénticos en gravedad. Significa que la violencia homicida tiene raíces profundas en la relación con el prójimo, y la ética del Reino también quiere confrontarlas.

¿Este mandamiento prohíbe toda guerra o toda acción estatal?

El mandamiento, por sí solo, no resuelve de manera directa todas las discusiones sobre guerra, legítima defensa, pena capital o función del Estado. Para pensar esos temas hay que leer el conjunto de la Escritura y la historia de interpretación.

Lo que sí hace el mandamiento es fijar un principio innegociable: la vida humana tiene una dignidad que no puede tratarse como objeto descartable. Cualquier discusión posterior debe partir de esa convicción.

¿Cómo lo ha leído la tradición cristiana?

La tradición cristiana ha visto en el sexto mandamiento una defensa amplia de la vida humana. Muchas lecturas catequéticas incluyeron aquí la condena del homicidio, el odio, la venganza, la crueldad y, en diversos contextos, otras formas de agresión contra la persona.

El Catecismo católico, por ejemplo, desarrolla el quinto mandamiento dentro del marco del respeto por la vida humana. Otras tradiciones protestantes hacen algo similar aunque con distinto lenguaje.

¿Qué aporta la precisión “no asesinarás”?

Aporta claridad hermenéutica. Ayuda a no usar el mandamiento como argumento instantáneo y simplista en debates complejos. Pero también evita el extremo contrario: pensar que, como el verbo es específico, el mandato ya no tiene alcance ético fuerte. Lo tiene, y mucho.

La especificidad del término muestra que la Biblia no habla de la vida de manera vaga. Señala con fuerza la violencia injusta contra el prójimo.

¿Cómo se aplica hoy?

Puede aplicarse al menos en cuatro niveles.

1. Nivel literal y básico

No quitar injustamente la vida del prójimo.

2. Nivel relacional

Combatir la violencia, el odio y el desprecio que degradan a la persona.

3. Nivel social

Pensar estructuras, discursos y prácticas que normalizan la agresión y la muerte.

4. Nivel espiritual

Reconocer que la vida humana pertenece a Dios y debe ser tratada con reverencia.

¿Por qué conviene estudiarlo con contexto?

Porque una frase tan conocida corre el riesgo de convertirse en lema. El estudio contextual permite ver su lugar en el Decálogo, su verbo hebreo, su recepción en el Nuevo Testamento y su proyección ética.

En otras palabras: el mandamiento no se entiende mejor cuando se repite sin más, sino cuando se lee dentro de la historia bíblica.

Para profundizar

Consulte Los diez mandamientos en orden (Éxodo 20) y Diez mandamientos católicos y Éxodo: qué cambia.

Referencias / Bibliografía

  • Catechism of the Catholic Church. “Respect for Human Life.” https://www.vatican.va/content/catechism/en/part_three/section_two/chapter_two/article_5/i_respect_for_human_life.html
  • Childs, Brevard S. 1974. The Book of Exodus. Westminster John Knox. ISBN 9780664229689.
  • Miller, Patrick D. 2009. The Ten Commandments. Westminster John Knox. ISBN 9780664230555.
  • Tigay, Jeffrey H. 1996. Deuteronomy. JPS Torah Commentary. ISBN 9780827603318.