¿De dónde viene la palabra “apócrifo”?

Procede del griego apokryphos, asociado originalmente con lo oculto o escondido. A lo largo de la historia cristiana el término adquirió usos diversos y terminó aplicándose a obras fuera de determinadas listas canónicas.

Gallagher (2025) muestra que “Apócrifos”, “deuterocanónicos” y términos utilizados en la tradición ortodoxa describen colecciones desde perspectivas históricas y confesionales diferentes. https://doi.org/10.1093/9780191965562.003.0001

¿Los apócrifos son los mismos libros para todos?

No. En una Biblia protestante, “Apócrifos” suele referirse a libros como Tobit, Judit, Sabiduría, Sirácida y Macabeos, que la Iglesia católica recibe como deuterocanónicos. Algunas iglesias ortodoxas reconocen además otros textos. Por eso siempre hay que preguntar: ¿apócrifo respecto de qué canon?

¿Apócrifos y pseudepígrafos son lo mismo?

No exactamente. “Pseudepígrafos” suele usarse para una amplia literatura judía y cristiana antigua atribuida a personajes del pasado, como 1 Enoc, 4 Esdras o ciertos testamentos. Las fronteras terminológicas varían entre estudiosos y colecciones editoriales. Henze advierte que ambos términos se han utilizado de manera poco uniforme y necesitan definición contextual. https://doi.org/10.1002/9781444338386.wbeah11021

¿Y los evangelios apócrifos?

Son otra categoría. El Evangelio de Tomás, el Protoevangelio de Santiago u otros textos cristianos antiguos no pertenecen al mismo grupo que los deuterocanónicos del Antiguo Testamento. Se estudian como literatura cristiana temprana no incluida en el canon de 27 libros del Nuevo Testamento.

¿Vale la pena leer un texto no canónico?

Sí, dependiendo del objetivo. Un historiador puede utilizarlo para conocer creencias, prácticas, debates y formas de interpretar la Escritura en comunidades antiguas. Su utilidad histórica no implica que una persona deba reconocerlo como Escritura.

Esta distinción es esencial: valor histórico, valor literario y autoridad canónica son preguntas diferentes.

¿Cómo hablar de estos libros sin entrar en una pelea denominacional?

Defina el término antes de usarlo, identifique la tradición y describa el estatus del libro con precisión. En vez de decir “este libro no pertenece a la Biblia” sin más, es mejor decir “este libro no forma parte del canon protestante, pero sí del canon católico” cuando ese sea el caso.

Para profundizar

Consulte Qué es el canon bíblico y Qué es la Septuaginta.

Referencias / Bibliografía