¿Qué significa el nombre Nicodemo?

El texto griego escribe Νικόδημος (Nikódēmos). El nombre combina νίκη (níkē), “victoria”, y δῆμος (dêmos), “pueblo”, por lo que puede entenderse como “victoria del pueblo” o “el que vence con el pueblo”. Era un nombre griego conocido entre judíos de la época helenística y romana, de modo que no demuestra falta de identidad judía.

Juan no desarrolla un simbolismo explícito a partir de la etimología. La importancia del nombre procede de la trayectoria narrativa: Nicodemo pasa de una consulta nocturna y ambigua a una intervención pública y, finalmente, a honrar el cuerpo de Jesús. Su historia debe interpretarse por esas tres escenas, no mediante especulaciones sobre un supuesto significado secreto.

¿En cuáles pasajes aparece Nicodemo?

Nicodemo aparece tres veces y solo en Juan. En 3:1–21 visita a Jesús de noche. En 7:45–52 interviene cuando los principales sacerdotes y fariseos desprecian a la multitud y desean condenar a Jesús. En 19:38–42 llega con mirra y áloe y participa con José de Arimatea en la sepultura.

Pasaje Acción de Nicodemo Progresión narrativa
Juan 3:1–21 Busca a Jesús y pregunta Interés, incomprensión y apertura
Juan 7:45–52 Exige audiencia antes de juzgar Primera palabra pública a favor de la justicia
Juan 19:38–42 Lleva aromas y sepulta el cuerpo Acción costosa y visible después de la cruz

Juan recuerda en las apariciones posteriores que era quien había ido antes a Jesús de noche. Esa repetición conecta las escenas y permite al lector evaluar un proceso. Un estudio dedicado a su recorrido sostiene que cruz, defensa y sepultura liberan progresivamente al personaje del temor y de la incredulidad, aunque la interpretación académica sigue reconociendo ambigüedades. https://doi.org/10.31743/biban.8985

¿Era Nicodemo fariseo y miembro del Sanedrín?

Juan 3:1 lo llama ἄνθρωπος ἐκ τῶν Φαρισαίων (ánthrōpos ek tōn Pharisaíōn), “hombre de los fariseos”, y ἄρχων τῶν Ἰουδαίων (árchōn tōn Ioudaíōn), “dirigente de los judíos”. En 7:50 se afirma que era “uno de ellos”, dentro del grupo de autoridades reunidas. Esto permite relacionarlo con el consejo dirigente, aunque Juan no usa allí la palabra “Sanedrín”.

Los fariseos eran un movimiento judío comprometido con la interpretación de la Torá, la pureza y la esperanza de resurrección. No todos compartían idéntica postura frente a Jesús. La narración joánica presenta conflicto intenso con ciertos dirigentes, pero Nicodemo demuestra que no existe un bloque completamente uniforme.

El cargo de dirigente explica el riesgo de sus decisiones. Su reputación dependía de redes religiosas y sociales que miraban con hostilidad creciente a Jesús. Comprender las diferencias entre fariseos y saduceos evita convertir el judaísmo del siglo I en una caricatura uniforme.

¿Por qué Jesús lo llamó maestro de Israel?

En Juan 3:10 Jesús pregunta: “¿Tú eres el maestro de Israel y no sabes esto?”. La expresión ὁ διδάσκαλος τοῦ Ἰσραήλ (ho didáskalos tou Israḗl) lleva artículo y puede señalar reconocimiento, no necesariamente el cargo único de maestro supremo. Nicodemo poseía competencia para interpretar las Escrituras.

La pregunta de Jesús no ridiculiza el estudio, sino que exige leer las promesas de renovación con profundidad. Textos como Ezequiel 36:25–27 relacionan agua limpia, corazón nuevo y Espíritu; Ezequiel 37 anuncia vida por el soplo divino. Un maestro debía reconocer que la restauración de Israel dependía de la acción creadora de Dios.

Su dificultad representa un tema de Juan: conocer datos religiosos no equivale a comprender la revelación. El saber necesita apertura. Nicodemo comienza diciendo “sabemos”, pero Jesús lo conduce hacia aquello que todavía no puede controlar.

¿Por qué Nicodemo fue a Jesús de noche?

La noche puede indicar una hora prudente para conversar sin interrupciones, pero en Juan también posee valor simbólico. Jesús es la luz; Judas sale y “era de noche”; las obras pueden amar la oscuridad. La visita sitúa a Nicodemo entre curiosidad auténtica y comprensión incompleta.

No debe afirmarse con certeza que fue únicamente cobarde. Acudir a Jesús cuando los signos generaban preguntas ya implicaba iniciativa. Al mismo tiempo, la privacidad protegía su posición. Juan conserva la tensión: Nicodemo busca luz mientras todavía permanece en el marco nocturno.

El narrador no informa exactamente cuándo terminó la conversación ni cómo salió. La ausencia obliga a seguir leyendo. Juan 7 y Juan 19 funcionan como respuestas narrativas a la pregunta de qué produjo aquel encuentro.

¿Qué reconoció Nicodemo acerca de Jesús?

Nicodemo lo llamó ῥαββί (rabbí), “maestro”, y afirmó que había venido de Dios porque nadie podía hacer sus señales sin la presencia divina. Habla en plural: “sabemos”. Puede representar a un grupo impresionado por los signos, aunque incapaz de confesar todavía toda la identidad de Jesús.

La confesión es respetuosa, pero insuficiente dentro de Juan. Las señales apuntan más allá de sí mismas; una fe basada solo en maravillas puede permanecer superficial. Jesús no elogia ni rechaza el saludo, sino que responde con la necesidad de nacer ἄνωθεν (ánōthen), “de arriba” o “de nuevo”.

La ambigüedad de Nicodemo ha generado evaluaciones opuestas: discípulo en proceso, representante de fe insuficiente o figura que nunca llega a comprender plenamente. La complejidad es parte de la caracterización joánica y no debe reducirse a una etiqueta. https://doi.org/10.5040/9781472550330.ch-010

¿Qué significa nacer de nuevo en su conversación?

Jesús declara que nadie puede ver el reino sin nacer ἄνωθεν (ánōthen). Nicodemo entiende “otra vez” y pregunta cómo un adulto puede entrar de nuevo en el vientre. Jesús orienta el término hacia nacimiento “de agua y Espíritu”. La conversación funciona mediante doble sentido y malentendido.

Este paquete no repite el desarrollo ya publicado. Para la exégesis completa debe consultarse Nicodemo y nacer de nuevo en Juan 3. Aquí basta observar que Nicodemo sirve como interlocutor que permite a Jesús revelar la iniciativa radical de Dios.

Una lectura comparativa contrasta su conversación, lenta y nocturna, con la respuesta de la mujer samaritana en Juan 4. El contraste ilumina modelos distintos de discipulado sin obligar a declarar que uno de los personajes queda definitivamente excluido. https://doi.org/10.1177/014610798701700404

¿Qué relación tiene Nicodemo con el Espíritu?

Jesús compara la acción del Espíritu con el viento. La palabra πνεῦμα (pneûma) puede significar “espíritu”, “viento” o “aliento”. El viento sopla donde quiere; se oye su voz, pero no se controla su origen o destino. Así ocurre con quien nace del Espíritu.

La imagen desafía la necesidad de Nicodemo de comprender mediante categorías previsibles. La vida divina no se produce por linaje, rango o dominio técnico de la Ley. Es don soberano que genera existencia nueva.

El diálogo no desprecia a Israel. Ezequiel y otros profetas ya habían unido agua, Espíritu y renovación. Jesús exige que el maestro reconozca el cumplimiento y la profundización de esas esperanzas.

¿Qué enseñó Jesús sobre la serpiente levantada?

Juan 3:14 compara al Hijo del Hombre con la serpiente levantada por Moisés en el desierto. Números 21 narra cómo quienes miraban el signo provisto por Dios recibían vida. En Juan, el verbo ὑψόω (hypsóō) significa “levantar” y también puede sugerir “exaltar”.

La cruz será humillación y glorificación. Nicodemo no podía comprender todavía que su maestro sería revelado mediante una muerte romana. Su última aparición junto al cuerpo muestra que terminó situado ante aquello que el diálogo había anticipado.

La conexión evita separar Juan 3 de Juan 19. Las palabras nocturnas encuentran una forma concreta cuando Nicodemo llega después de que Jesús ha sido “levantado”. La teología se transforma en acción funeraria.

¿Nicodemo escuchó personalmente Juan 3:16?

Las traducciones suelen imprimir todo Juan 3:10–21 como palabras de Jesús, pero el griego antiguo no utilizaba comillas. Algunos intérpretes consideran que en cierto punto la voz del evangelista desarrolla el significado del diálogo. Juan 3:16 expresa el amor de Dios que entrega al Hijo, aunque no podamos decidir con certeza dónde termina cada voz.

La cuestión no disminuye la autoridad del pasaje. Sí aconseja evitar representaciones demasiado precisas, como asegurar que Nicodemo oyó cada frase en la forma literaria final. El Evangelio presenta la conversación y su interpretación teológica como unidad.

El personaje queda confrontado con amor, juicio, luz y verdad. Su conducta posterior permite preguntar si comenzó a practicar esa verdad acercándose progresivamente a la luz.

¿Defendió Nicodemo a Jesús en el Sanedrín?

En Juan 7, los guardias regresan sin arrestar a Jesús. Los dirigentes desprecian a la multitud como ignorante de la Ley. Nicodemo pregunta si la Ley juzga a una persona sin escucharla primero y conocer lo que hace. No proclama que Jesús sea Mesías, pero obliga al consejo a examinar su propio procedimiento.

La formulación griega espera una respuesta negativa: μὴ ὁ νόμος ἡμῶν κρίνει τὸν ἄνθρωπον...; (mḕ ho nómos hēmōn krínei tòn ánthrōpon...?), “¿acaso nuestra Ley juzga al hombre...?”. Su argumento apela a la norma compartida, no a revelación privada.

Los colegas no responden jurídicamente; lo desacreditan preguntando si también es de Galilea. La burla geográfica sustituye la audiencia que Nicodemo reclama. El episodio completo se desarrolla en Nicodemo defiende a Jesús en el Sanedrín.

¿Fue valiente su intervención en Juan 7?

La defensa es limitada, porque Nicodemo no confiesa abiertamente su adhesión. Sin embargo, tampoco es irrelevante. Habla dentro del grupo que posee autoridad, cuestiona un juicio precipitado y queda expuesto a sospecha. Su prudencia jurídica crea una fisura en la unanimidad aparente.

Evaluarlo exige evitar dos extremos. Presentarlo como héroe consumado exagera lo dicho; llamarlo cobarde absoluto ignora que tomó la palabra. Juan parece interesado en procesos de comprensión donde las acciones pueden ser reales y todavía incompletas.

El estudio de su caracterización señala que en Juan 7 Nicodemo revela la ignorancia legal de quienes se creen conocedores. Su pregunta funciona como juicio sobre los jueces. https://doi.org/10.5040/9781472550330.ch-010

¿Qué enseña Nicodemo sobre el debido proceso?

La Torá exigía investigación y testimonio antes de condenar. Deuteronomio 1:16–17 ordena oír con justicia; 17:6 requiere testigos; 19:15–18 demanda indagación diligente. Nicodemo resume un principio: no se juzga a alguien sin escucharlo y conocer sus actos.

Su intervención sigue siendo pertinente. La indignación colectiva, la reputación del acusado o la presión institucional no sustituyen evidencia y audiencia. Las comunidades religiosas pueden traicionar su propia norma cuando deciden primero y preguntan después.

El pasaje tampoco convierte cualquier procedimiento humano en justicia perfecta. Nicodemo apela a la Ley precisamente porque los intérpretes pueden usarla selectivamente. La fidelidad requiere que la norma proteja a la persona y limite el poder.

¿Cómo trataron los dirigentes a la multitud?

Los fariseos preguntaron si algún gobernante había creído y calificaron a la multitud que no conocía la Ley como maldita. La frase revela desprecio social y epistemológico: quienes ocupan autoridad suponen que su consenso define la verdad.

Nicodemo es prueba interna contra esa pretensión, porque es gobernante y no comparte sin reservas el juicio. Su sola presencia desestabiliza la afirmación de unanimidad. Juan usa personajes minoritarios para mostrar que la revelación no queda controlada por instituciones.

El texto no autoriza antisemitismo. Todos los participantes son judíos y la discusión ocurre dentro de Israel. La crítica se dirige al abuso de autoridad y puede alcanzar a cualquier tradición religiosa, incluida la cristiana.

¿Qué ocurrió con Nicodemo después de Juan 7?

Juan guarda silencio hasta la muerte de Jesús. Nicodemo no aparece durante el arresto, el juicio ante Pilato ni la crucifixión. Esa ausencia no permite saber dónde estaba o qué pensaba. La narración lo reintroduce cuando la ejecución ha terminado.

El salto produce efecto dramático. La persona que pidió audiencia ante un consejo llega cuando los procedimientos ya han culminado en condena. No pudo impedir la muerte, pero puede decidir cómo tratar el cuerpo.

Su acción final debe leerse junto a José de Arimatea, identificado como discípulo secreto por temor. Dos hombres vinculados a espacios de autoridad aparecen cuando la causa parece perdida.

¿Por qué regresó Nicodemo después de la muerte de Jesús?

Juan 19:39 lo identifica nuevamente como quien había venido primero de noche. Ahora llega con una cantidad extraordinaria de aromas. La noche del diálogo queda en contraste con una acción visible junto al lugar de ejecución y sepultura.

El Evangelio no relata una confesión verbal de conversión. Tampoco dice expresamente que Nicodemo fuera discípulo, como sí hace con José. Sin embargo, el costo, la publicidad y el cuidado de su gesto muestran una relación transformada con Jesús.

Un estudio de toda su trayectoria interpreta la cruz como punto que lo libera del temor y hace visible un discipulado antes ambiguo. Otros exegetas mantienen reservas, precisamente porque Juan permite evaluar al personaje sin cerrar cada pregunta. https://doi.org/10.31743/biban.8985

¿Qué llevó Nicodemo a la sepultura?

Llevó μίγμα σμύρνης καὶ ἀλόης (mígma smýrnēs kaì alóēs), “mezcla de mirra y áloe”. La mirra era una resina aromática; el áloe de este pasaje probablemente era madera aromática, no la planta medicinal suculenta conocida hoy como aloe vera.

La cantidad era “como cien libras”, λίτρας ἑκατόν (lítras hekatón). Una litra romana pesaba aproximadamente 327 gramos, de modo que la mezcla rondaría treinta y dos o treinta y tres kilogramos. Algunas traducciones inglesas expresan unas setenta y cinco libras modernas.

La abundancia comunica honor excepcional y ha sido comparada con prácticas funerarias reales. Un estudio específico examina los aromas y propone que su cantidad y función caracterizan la sepultura como gesto regio. https://doi.org/10.1017/S0028688500022293

El tema se amplía en Nicodemo lleva mirra y áloe.

¿La mirra y el áloe embalsamaron el cuerpo?

Juan dice que envolvieron el cuerpo en lienzos con los aromas, “según la costumbre judía de sepultar”. No describe extracción de órganos ni técnicas egipcias de momificación. Los aromas honraban el cuerpo y podían ayudar con los olores, pero no implican necesariamente preservación permanente.

El verbo ἔδησαν (édēsan) significa “ataron” o “envolvieron”. Los lienzos y aromas forman parte de una preparación rápida antes del sábado. La proximidad de la tumba responde a la urgencia del día de Preparación.

Hablar de “embalsamamiento” puede ser útil en sentido general, siempre que no se imagine un proceso egipcio. “Preparación funeraria judía con aromas” es una formulación más precisa.

¿Qué relación tuvo Nicodemo con José de Arimatea?

José pidió a Pilato autorización para retirar el cuerpo. Nicodemo aportó los aromas. Juntos tomaron el cuerpo, lo envolvieron y lo colocaron en una tumba nueva situada en un jardín. Juan presenta una colaboración donde cada uno aporta acceso, recursos y trabajo.

No sabemos si eran amigos antes de la escena ni si planearon juntos la acción. Los otros Evangelios mencionan a José, pero no a Nicodemo. Juan incorpora al maestro nocturno para cerrar su arco narrativo.

La cooperación se estudia específicamente en Nicodemo y José de Arimatea sepultan a Jesús. Allí el centro es la sepultura compartida; el LIGHT anterior reserva el simbolismo material de los aromas.

¿Fue Nicodemo discípulo de Jesús?

La respuesta depende de qué se exija al término. Juan no lo llama directamente μαθητής (mathētḗs), “discípulo”. Su comprensión en el capítulo 3 es insuficiente y su defensa del capítulo 7 es prudente. Sin embargo, su aparición final realiza un servicio costoso que difícilmente expresa neutralidad.

Algunos estudios lo consideran creyente en proceso; otros lo ven como personaje ambiguo, incapaz de confesar plenamente. “Discípulo secreto” se aplica explícitamente a José, no a Nicodemo. Conviene conservar esa distinción.

La investigación sobre la carga de la ambigüedad relaciona el personaje con creyentes que permanecían entre identidad pública, miedo y atracción hacia Jesús. https://doi.org/10.1017/S0028688509990014

¿Qué significa el paso de la noche a la sepultura?

La lectura simbólica frecuente describe un movimiento de oscuridad a luz. Tiene fundamento en el uso joánico de esos términos, pero el texto no dice que la sepultura ocurriera a pleno día ni declara expresamente que Nicodemo ya hubiera alcanzado comprensión total.

La progresión más segura es de palabra privada a acción pública. En el capítulo 3 pregunta; en el 7 cuestiona al grupo; en el 19 toca y honra el cuerpo del condenado. Cada aparición aumenta el costo de su relación con Jesús.

La madurez espiritual puede desarrollarse por pasos. El Evangelio no romantiza la lentitud, pero tampoco desprecia una fe que lucha por salir del temor. Nicodemo invita a examinar qué acción concreta exige hoy la verdad ya percibida.

¿Qué sabemos históricamente de Nicodemo?

Fuera de Juan no existe identificación segura. Algunos han relacionado al personaje con Nicodemo ben Gurión, hombre rico recordado en tradiciones rabínicas posteriores. La semejanza del nombre y la riqueza no bastan; cronología, patronímico y detalles biográficos no coinciden con claridad.

El llamado Evangelio de Nicodemo es una obra apócrifa posterior, también conocida como Hechos de Pilato. No fue escrito por el Nicodemo de Juan y no puede usarse como autobiografía. Su título medieval muestra la expansión de la memoria del personaje.

La prudencia histórica distingue al personaje joánico de homónimos y leyendas. Sabemos lo que Juan narra: fariseo, dirigente, maestro, interlocutor, defensor procesal y colaborador funerario.

¿Qué enseña sobre fe y comprensión?

Nicodemo enseña que una persona puede acercarse con categorías insuficientes y, sin embargo, continuar caminando. Jesús no reduce la verdad para acomodarla, pero mantiene el diálogo y formula preguntas que permanecen activas en el resto del Evangelio.

La comprensión bíblica no es mera acumulación. El maestro necesita nacer del Espíritu; el conocedor de la Ley necesita aplicarla justamente; el dirigente necesita usar sus recursos para honrar al condenado. Saber se verifica en conducta.

Su historia también impide decidir demasiado pronto quién puede cambiar. La primera incomprensión no es el último capítulo. Al mismo tiempo, el gesto final no autoriza a inventar una perfección que Juan no describe.

¿Qué enseña sobre liderazgo religioso?

El liderazgo de Nicodemo ofrece una crítica interna. Conoce la institución y apela a sus mejores principios cuando el grupo se deja llevar por desprecio. No abandona inmediatamente el consejo; habla desde dentro para exigir audiencia.

Esa posición puede ser valiosa, pero tiene límites. La pregunta jurídica no detiene la hostilidad, y Juan no muestra una segunda intervención antes de la condena. La reforma institucional requiere voz temprana, alianzas y disposición a asumir costos crecientes.

Finalmente, el líder sirve con sus propios recursos. Nicodemo no preserva solo su reputación; lleva una ofrenda abundante y participa en una tarea funeraria. El poder adquiere sentido cuando protege dignidad y asume responsabilidad.

¿Cómo debe predicarse a Nicodemo sin caricaturas?

No debe reducirse a “el cobarde de la noche” ni proclamarse sin matices como héroe perfecto. Las tres escenas permiten mostrar curiosidad, incomprensión, prudencia, justicia y generosidad. El arco es más formativo que una etiqueta.

También debe evitarse presentar a los fariseos o “los judíos” como pueblo malvado. Nicodemo, Jesús y sus discípulos son judíos. El conflicto de Juan ocurre dentro de una historia compleja y su lenguaje no legitima antisemitismo.

La predicación puede preguntar dónde permanece la fe nocturna, cuándo debe exigir un proceso justo y qué recursos está dispuesta a entregar. El propósito no es adivinar el estado eterno del personaje, sino permitir que su proceso examine al lector.

¿Qué contrastes organizan su historia?

Contraste Significado narrativo
Noche / luz Búsqueda dentro de comprensión incompleta
“Sabemos” / “no sabes” Límite del dominio religioso
Juicio precipitado / audiencia Justicia frente a presión grupal
Palabra privada / acción pública Crecimiento del costo del vínculo
Maestro / necesidad de nacer Dependencia de la gracia
Aromas abundantes / cuerpo humillado Honor frente a la vergüenza romana

Estos contrastes no forman una conversión narrada con fórmula explícita. Construyen una trayectoria abierta pero significativa. La riqueza literaria de Juan está en permitir que gestos y recuerdos iluminen al personaje.

¿Por qué Nicodemo sigue siendo importante?

Sigue siendo importante porque representa a quien se acerca desde el conocimiento y descubre que necesita transformación. Muestra que la autoridad puede cuestionar a su propio grupo, y que la fe puede hacerse visible cuando una causa parece derrotada.

Su presencia final protege la dignidad corporal de Jesús. La teología joánica de encarnación no permite tratar el cuerpo como desecho. Mirra, áloe, lienzos y tumba nueva confiesan mediante acciones que aquel ejecutado merece honor.

Además, su ambigüedad acompaña a lectores reales. Muchas personas no pasan instantáneamente de duda a certeza. La historia no celebra el miedo, pero muestra que el camino puede avanzar hacia actos más claros y generosos.

Preguntas frecuentes

¿Nicodemo pertenecía oficialmente al Sanedrín?

Juan lo llama dirigente de los judíos y, en el capítulo 7, “uno de ellos” dentro de la reunión de principales sacerdotes y fariseos. Esa descripción permite hablar de pertenencia al consejo gobernante, aunque el Evangelio no utiliza allí el sustantivo “Sanedrín”. Es mejor conservar esa precisión histórica.

¿Nicodemo se convirtió al cristianismo?

Juan no registra bautismo, confesión formal ni vida posterior. Sus apariciones muestran una progresión desde la consulta privada hasta una sepultura pública y costosa. Muchos intérpretes ven discipulado creciente; otros mantienen la ambigüedad. Puede afirmarse que honró a Jesús de manera extraordinaria, sin completar con leyendas lo que el texto calla.

¿Cuánto pesaban las cien libras de aromas?

La libra romana o litra rondaba 327 gramos. Cien litrai equivaldrían aproximadamente a 32,7 kilogramos, cerca de setenta y dos libras modernas. La cifra puede ser redonda, pero comunica una provisión extraordinaria. Por eso algunas Biblias traducen “unas setenta y cinco libras” y otras conservan “cien libras”.

¿Nicodemo escribió el Evangelio de Nicodemo?

No existe evidencia de que lo escribiera. La obra llamada Evangelio de Nicodemo o Hechos de Pilato se desarrolló siglos después y recibió ese título en época medieval. Es importante para estudiar tradiciones sobre la pasión y el descenso de Cristo, pero no constituye un testimonio autobiográfico del personaje de Juan.

Referencias

  1. Novum Testamentum Graece. 28.ª edición revisada. Deutsche Bibelgesellschaft, 2012.
  2. Biblia de Jerusalén. Nueva edición revisada y aumentada. Desclée de Brouwer, 2019.
  3. Brown, Raymond E. El Evangelio según Juan I–XII. Cristiandad, 2000.
  4. Brown, Raymond E. El Evangelio según Juan XIII–XXI. Cristiandad, 1979.
  5. Léon-Dufour, Xavier. Lectura del Evangelio de Juan. Sígueme, 1989–1998.
  6. Mateos, Juan, y Juan Barreto. El Evangelio de Juan: análisis lingüístico y comentario exegético. Cristiandad, 1979.
  7. Schnackenburg, Rudolf. El Evangelio según San Juan. Herder, 1980.
  8. Keener, Craig S. The Gospel of John. Baker Academic, 2003.
  9. “Nicodemus: A Disciple Liberated by the Cross.” https://doi.org/10.31743/biban.8985
  10. “Nicodemus and His Spices (John 19.39).” https://doi.org/10.1017/S0028688500022293
  11. “Nicodemus and the Samaritan Woman.” https://doi.org/10.1177/014610798701700404
  12. “The Burden of Ambiguity.” https://doi.org/10.1017/S0028688509990014

Luis Berner Romero Sánchez
Teólogo y magíster en Educación