¿Quiénes eran José de Arimatea y Nicodemo?
Juan presenta a José como μαθητὴς τοῦ Ἰησοῦ κεκρυμμένος (mathētḕs tou Iēsoû kekrymménos), “discípulo de Jesús oculto”, por temor a las autoridades. Los sinópticos añaden que era miembro respetado del consejo, rico o alguien que esperaba el reino, según cada Evangelio.
Nicodemo era fariseo, dirigente y maestro de Israel. Había visitado a Jesús de noche y luego exigido que la Ley lo escuchara antes de juzgarlo. Juan los reúne únicamente en la escena funeraria. No afirma que fueran amigos ni que hubieran coordinado antes su discipulado secreto.
| Persona | Aporte en Juan 19 | Riesgo o costo |
|---|---|---|
| José de Arimatea | Pide el cuerpo a Pilato y dispone la tumba | Se identifica con un ejecutado por Roma |
| Nicodemo | Lleva mirra y áloe en abundancia | Expone recursos y vínculo con Jesús |
| Ambos | Envuelven y colocan el cuerpo | Realizan públicamente el cuidado funerario |
La colaboración muestra dos trayectorias que salen del secreto cuando Jesús ya ha muerto. El estudio general de Quién fue Nicodemo en la Biblia explica por qué esta acción constituye el punto culminante de sus tres apariciones.
¿Cómo consiguieron el cuerpo y realizaron la sepultura?
José pidió permiso a Pilato y retiró el cuerpo. La autorización era necesaria porque un crucificado permanecía bajo control romano. Marcos añade que Pilato verificó la muerte con el centurión. Juan concentra la atención en el cuidado conjunto de José y Nicodemo.
Tomaron el cuerpo y lo envolvieron, ἔδησαν αὐτὸ ὀθονίοις (édēsan autò othoníois), “lo ataron o envolvieron con lienzos”, junto con los aromas. El acto se ajustaba a la costumbre funeraria judía descrita por el evangelista. No se trata de momificación egipcia.
El peso y la naturaleza de la mezcla se estudian en Nicodemo lleva mirra y áloe. En este artículo el centro es la cooperación: José ofrece acceso político y lugar; Nicodemo aporta aromas; ambos realizan el trabajo corporal.
La muerte ocurrió durante el día de Preparación y el sábado se acercaba. La tumba estaba cerca del lugar de la crucifixión, de modo que la urgencia temporal influyó en la elección. Rapidez no significa descuido: los aromas, lienzos y tumba nueva comunican honra.
¿Qué importancia tienen el jardín y la tumba nueva?
Juan dice que había un jardín en el lugar de la crucifixión y, en él, una tumba nueva donde nadie había sido puesto. El término κῆπος (kêpos) significa “jardín”. La cercanía resuelve la necesidad práctica y crea un escenario que continuará en Juan 20.
La tumba nueva evita confusión de cuerpos dentro de la lógica narrativa. Los sinópticos la relacionan con José; Mateo indica que era suya. Juan no afirma explícitamente propiedad, pero destaca que no había sido usada.
El jardín puede evocar creación, vida y realeza, aunque el texto no explica todas las asociaciones. En Juan 20, María Magdalena confundirá a Jesús con el jardinero. La sepultura prepara así el espacio donde la muerte será confrontada por la vida.
El cuidado de una tumba no produce la resurrección ni la prueba por sí solo. Sí establece un lugar identificable y una continuidad entre cuerpo muerto, sepultura y tumba encontrada vacía.
¿La sepultura demuestra que Nicodemo perdió el miedo?
Su acción es más pública y costosa que la visita nocturna. Tocar el cuerpo, aportar aromas y participar cerca de una ejecución romana hacían visible su vínculo. Por eso muchos intérpretes ven crecimiento hacia un discipulado valiente.
Juan, sin embargo, llama discípulo secreto a José, no a Nicodemo, y no registra confesión formal. La evaluación debe conservar ambos datos. El acto es inequívocamente honorable, aunque el narrador no cierre toda ambigüedad sobre la comprensión del personaje.
Un estudio de las tres apariciones sostiene que la cruz libera a Nicodemo de la oscuridad del temor y convierte su búsqueda en acción. https://doi.org/10.31743/biban.8985 Otro análisis advierte que la ambigüedad del personaje pudo reflejar tensiones de identidad social entre creyentes vinculados a comunidades judías. https://doi.org/10.1017/S0028688509990014
La acción final no borra la prudencia anterior; la lleva a una forma nueva. Quien en Nicodemo defiende a Jesús en el Sanedrín pidió que se escuchara al acusado ahora honra al condenado que no recibió justicia.
¿Qué enseña la colaboración de los dos hombres?
Enseña que la fidelidad puede requerir cooperación entre personas con recursos diferentes. José posee acceso para hablar con Pilato y una tumba disponible; Nicodemo aporta una provisión aromática excepcional. Ninguno completa la tarea solo.
También enseña que el cuidado corporal es parte de la fe. La esperanza cristiana no desprecia el cadáver ni el duelo. Envolver, trasladar y sepultar son actos de dignidad. Las comunidades sirven espiritualmente cuando acompañan funerales y protegen a familias vulnerables.
La escena cuestiona la adhesión puramente secreta. El temor de José es nombrado, pero llega un momento en que pedir el cuerpo lo identifica públicamente. Nicodemo también sale de la seguridad privada. La fe madura cuando asume acciones concretas en favor de quien ha sido deshonrado.
Por último, el texto recuerda que hacer lo correcto después de una injusticia no reemplaza haberla impedido. La sepultura es noble, pero Jesús ya ha sido ejecutado. El liderazgo responsable debe hablar antes, durante y después, usando autoridad para proteger vida además de honrar a los muertos.
Preguntas frecuentes
¿José de Arimatea era dueño de la tumba?
Mateo afirma que José colocó a Jesús en su tumba nueva. Juan menciona una tumba nueva en el jardín sin decir expresamente que le perteneciera. Las tradiciones son compatibles, pero cada Evangelio conserva su énfasis. Lo seguro es que José gestionó la sepultura y que la tumba no había sido usada.
¿Nicodemo y José quedaron ritualmente impuros al tocar el cuerpo?
Números 19 relaciona el contacto con un cadáver con impureza ritual temporal. Eso no equivale a pecado moral; requería purificación. Al participar antes de la Pascua, ambos aceptaron consecuencias cultuales por honrar el cuerpo. El detalle refuerza el costo del gesto, aunque Juan no comenta explícitamente su estado ritual.
¿Las mujeres participaron también en la sepultura?
Los sinópticos dicen que mujeres, incluida María Magdalena, observaron dónde fue colocado Jesús. Juan centra la preparación en José y Nicodemo y sitúa a mujeres previamente junto a la cruz. Las perspectivas son complementarias: unos realizan el entierro y otras conservan la continuidad testimonial hacia la visita al sepulcro.
¿La tumba nueva era una cueva natural?
Probablemente era una tumba excavada en roca, como otras sepulturas judías del período, aunque Juan no ofrece un plano. “Nueva” significa que nadie había sido colocado allí. La representación como cámara rocosa con entrada cerrable es plausible, pero los detalles arquitectónicos específicos permanecen desconocidos.
Referencias
- Novum Testamentum Graece. 28.ª edición revisada. Deutsche Bibelgesellschaft, 2012.
- Biblia de Jerusalén. Nueva edición revisada y aumentada. Desclée de Brouwer, 2019.
- Brown, Raymond E. La muerte del Mesías. Verbo Divino, 2005.
- Brown, Raymond E. El Evangelio según Juan XIII–XXI. Cristiandad, 1979.
- Léon-Dufour, Xavier. Lectura del Evangelio de Juan IV. Sígueme, 1998.
- Mateos, Juan, y Juan Barreto. El Evangelio de Juan. Cristiandad, 1979.
- Schnackenburg, Rudolf. El Evangelio según San Juan. Herder, 1980.
- Keener, Craig S. The Gospel of John. Baker Academic, 2003.
- “Nicodemus: A Disciple Liberated by the Cross.” https://doi.org/10.31743/biban.8985
- “The Burden of Ambiguity.” https://doi.org/10.1017/S0028688509990014
Luis Berner Romero Sánchez
Teólogo y magíster en Educación