¿Qué sucede en Mateo 1–4?

Mateo 1 ofrece la genealogía y el nacimiento de Jesús. La lista organiza la historia desde Abraham hasta David, el exilio y el Mesías. José recibe en sueños la instrucción de aceptar a María y poner al niño el nombre Jesús, porque salvará a su pueblo. Mateo lo identifica como Emmanuel: «Dios con nosotros».

Mateo 2 narra la visita de los magos, la hostilidad de Herodes, la huida a Egipto y el regreso a Nazaret. Los capítulos 3–4 presentan a Juan el Bautista, el bautismo, la tentación y el comienzo del ministerio en Galilea. Jesús anuncia: «Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado» y llama a sus primeros discípulos.

¿Qué enseñan Mateo 5–7?

Estos capítulos contienen el Sermón del Monte. Las bienaventuranzas anuncian bendición; sal y luz describen la vocación visible de los discípulos. Jesús afirma que vino a cumplir la Ley y los Profetas y profundiza la justicia hacia las intenciones, la reconciliación, la fidelidad y el amor a los enemigos.

Mateo 6 aborda limosna, oración y ayuno sin exhibición, e incluye el Padre nuestro. Mateo 7 confronta el juicio hipócrita, enseña a pedir y discernir frutos, y termina con los dos constructores. La justicia del sermón forma identidad comunitaria, como señala la investigación sobre Mateo (DOI: 10.4102/hts.v69i1.1300).

¿Qué ocurre en Mateo 8–12?

Jesús sana, libera, calma una tormenta, perdona pecados y llama a Mateo. Los milagros manifiestan compasión y autoridad, pero también provocan conflicto. En Mateo 10, Jesús envía a los Doce y les advierte que la misión implica dependencia, oposición y fidelidad.

Mateo 11–12 muestra respuestas divergentes. Juan pregunta, algunas ciudades no se arrepienten y líderes cuestionan a Jesús. Él invita a los cansados a encontrar descanso y se presenta como Señor del sábado. La oposición crece mientras su identidad se hace más clara.

¿Qué resumen ofrecen Mateo 13–20?

Mateo 13 reúne parábolas del reino: sembrador, trigo y cizaña, mostaza, levadura, tesoro, perla y red. Enseñan que el reino actúa de forma presente pero a menudo oculta, produce respuestas distintas y se dirige hacia un discernimiento final.

En los capítulos siguientes Jesús alimenta multitudes, camina sobre el agua, discute sobre pureza y extiende misericordia más allá de límites esperados. Pedro lo confiesa como Mesías en Mateo 16, pero rechaza el anuncio de la cruz. Desde ese momento, el camino hacia Jerusalén ocupa el centro.

La transfiguración confirma la identidad del Hijo. Mateo 18 enseña sobre pequeños, corrección y perdón. Los capítulos 19–20 abordan matrimonio, niños, riquezas, servicio y la inversión de grandeza: el Hijo del Hombre vino para servir y dar su vida.

¿Qué pasa en Mateo 21–25?

Jesús entra en Jerusalén, actúa en el templo y enfrenta controversias con autoridades. Mediante parábolas y respuestas interpreta el rechazo, resume la ley en amor a Dios y al prójimo y denuncia liderazgos dominados por apariencia e hipocresía.

Mateo 24–25 contiene el discurso escatológico. Jesús llama a vigilancia, fidelidad y servicio responsable mediante imágenes como las diez jóvenes, los talentos y el juicio de las naciones. La esperanza futura se expresa en atención concreta a quienes tienen hambre, sed, extranjería, desnudez, enfermedad o prisión.

¿Cómo termina Mateo?

Mateo 26–27 narra última cena, Getsemaní, arresto, juicios, negación de Pedro, crucifixión y sepultura. Jesús entrega su vida, rechaza la violencia y permanece fiel. Mateo 28 presenta la tumba vacía, el anuncio a las mujeres y el encuentro en Galilea.

El Resucitado declara que posee toda autoridad y envía a hacer discípulos, bautizar y enseñar a guardar cuanto mandó. La promesa «yo estoy con vosotros» completa el tema de Emmanuel.

¿Cuál es el mensaje principal?

En Jesús, el reino de los cielos se acerca y forma una comunidad de obediencia, misericordia y misión. Un estudio sobre el reino en Mateo destaca su relación con cristología, decisión e identidad (DOI: 10.4102/ve.v21i3.639). El evangelio invita a reconocer al Mesías y construir sobre roca practicando sus palabras.

Referencias

Luis Romero · Teólogo y magíster en Educación