¿Qué significado da Jesús a la semilla y a los terrenos?
Marcos 4:14 comienza de forma directa: «El sembrador siembra la palabra». El sustantivo λόγος (lógos) significa «palabra» o «mensaje». Mateo 13:19 añade «del Reino» y Lucas 8:11 dice «la palabra de Dios». Las expresiones convergen en la proclamación realizada por Jesús, no en una idea religiosa elegida por cada lector.
En el camino, la palabra es arrebatada antes de arraigar (Marcos 4:15). En el pedregal, se recibe con alegría, pero dura poco porque no tiene raíz (4:16–17). Entre espinos, las preocupaciones, el engaño de la riqueza y otros deseos la vuelven infructuosa (4:18–19). En buena tierra, es oída, acogida y llevada a fruto (4:20).
François Bovon vincula la escucha de Lucas con un corazón dispuesto y perseverante. Foster y Shiell sitúan esa formulación dentro de la formación de la comunidad (estudio). La explicación sigue el recorrido de la palabra: recepción, prueba y resultado.
| Imagen explicada | Marcos 4 | Mateo 13 | Lucas 8 |
|---|---|---|---|
| Semilla | La palabra | La palabra del Reino | La palabra de Dios |
| Camino | Satanás la quita | El maligno la arrebata | El diablo impide creer |
| Pedregal | Aflicción o persecución | Aflicción o persecución | Tiempo de prueba |
| Espinos | Preocupaciones, riqueza y deseos | Preocupación y engaño de la riqueza | Afanes, riquezas y placeres |
| Buena tierra | Oye, recibe y fructifica | Oye, comprende y fructifica | Retiene y fructifica con perseverancia |
¿Por qué la explicación insiste tanto en oír?
El verbo griego ἀκούω (akoúō) significa «oír» o «escuchar» y se repite en el relato y su interpretación. Marcos 4:3 abre con «escuchen»; 4:9 concluye con «quien tenga oídos para oír, que oiga»; 4:15–20 describe a quienes oyen de maneras distintas. El problema no es la ausencia material de sonido, sino lo que sucede después de recibirlo.
Mateo introduce συνίημι (syníēmi), «comprender», para contrastar el camino con la buena tierra (Mateo 13:19, 23). Lucas usa κατέχω (katéchō), «retener», y καρποφορέω (karpophoréō), «dar fruto» (Lucas 8:15). Comprensión, retención y fruto son dimensiones complementarias.
Clara María Díaz entiende el llamado a escuchar como implicación del oyente en el relato («El sembrador»). James Francis relaciona la imagen agrícola con atención y espera (estudio).
Concluyo que Jesús no equipara escuchar con recordar datos. Se puede repetir la historia y continuar en el camino, el pedregal o los espinos. La escucha que la parábola busca acepta ser interpretada por el mensaje y produce una decisión mantenida.
¿Qué significa el misterio del Reino?
Cuando los discípulos preguntan, Jesús dice: «A ustedes se les ha dado el misterio del Reino de Dios» (Marcos 4:11). En griego, μυστήριον (mystḗrion) significa «misterio» o «realidad antes oculta y ahora revelada». No designa una contraseña reservada para iniciados. Nombra la acción de Dios que se hace reconocible en Jesús, aunque su forma contradiga expectativas de poder inmediato.
Una lectura considera que las parábolas ocultan el Reino a quienes están fuera, apoyándose en Marcos 4:11–12 y la cita de Isaías 6:9–10. Otra entiende el pasaje como juicio sobre una resistencia ya existente: la misma parábola abre comprensión a quien se acerca y confirma la ceguera de quien rehúsa escuchar. Birger Gerhardsson relaciona la explicación con la enseñanza de Jesús y con el carácter decisivo de su anuncio (estudio).
Adopto la segunda lectura. El texto dice que el entendimiento es dado, no conquistado por superioridad intelectual. También muestra que los discípulos preguntan y permanecen. El don de comprender no elimina la responsabilidad de acercarse; la responsabilidad no convierte la revelación en logro humano.
La relación entre las cuatro respuestas se desarrolla en ¿Qué representan los cuatro terrenos de la parábola?.
¿La explicación convierte la parábola en una alegoría?
La explicación asigna correspondencias: aves, sol, espinos y cosecha reciben significado. Por eso algunos estudiosos han distinguido una parábola original sobre la certeza de la cosecha y una interpretación alegórica posterior, surgida de la experiencia misionera de la Iglesia. Esa posición intenta explicar diferencias de vocabulario y de énfasis entre el breve relato y su desarrollo.
Otra postura sostiene que Jesús podía interpretar sus parábolas y que las correspondencias no demuestran una fecha posterior. Gerhardsson cuestiona la separación rígida entre parábola y alegoría. Snodgrass advierte que un relato admite varias correspondencias sin volver cada objeto una clave.
El texto canónico atribuye la explicación a Jesús; la crítica histórica estudia su transmisión. Leo ambos niveles sin confundirlos: la explicación gobierna la interpretación cristiana y las variaciones muestran la labor de cada evangelista. La cosecha anuncia la eficacia del Reino; los terrenos examinan la recepción del anuncio.
¿Qué significa la parábola del sembrador? presenta el conjunto del relato y sus principales debates.
¿Qué respuesta espera Jesús de quien entiende?
Marcos 4:20 describe a quienes «oyen la palabra, la reciben y dan fruto». El resultado no se agota en una comprensión intelectual. Mateo relaciona entender con fructificar; Lucas añade perseverancia. Cada evangelio lleva al lector desde la interpretación hacia una vida que sostiene lo escuchado.
Ernest van Eck sitúa la cosecha en el horizonte del Reino y en las condiciones concretas de una sociedad agraria (artículo). Joachim Jeremias reconoce en la abundancia final una afirmación de confianza en la obra de Dios. Mi conclusión reúne ambas perspectivas: el fruto es respuesta humana real, pero crece dentro de una iniciativa divina que la parábola representa como siembra.
Quien comprende puede revisar dónde falta raíz, qué presión provoca abandono y qué deseo ahoga la palabra. El treinta, sesenta y ciento por uno de Marcos 4:20 muestra rendimientos distintos dentro de una misma fidelidad.
La pregunta por ese resultado continúa en ¿Qué significa la semilla que cayó en buena tierra?. Allí la atención se concentra en la perseverancia y en la diversidad de la cosecha.
Referencias
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Houghton, H. A. G.; Christos Karakolis; David Parker; Stephen Pisano; Holger Strutwolf; David Trobisch; y Klaus Wachtel, eds. The Greek New Testament. 6.ª ed. revisada. Stuttgart: Deutsche Bibelgesellschaft, 2025.
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Fitzmyer, Joseph A. El Evangelio según Lucas. Madrid: Cristiandad, 1986–1987.
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Bovon, François. El Evangelio según san Lucas. Salamanca: Sígueme, 1995–2010.
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Jeremias, Joachim. Las parábolas de Jesús. Estella: Verbo Divino, 1997.
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Díaz C., Clara María. «El sembrador». Cuestiones Teológicas 14/39 (1987): 77–92. https://revistas.upb.edu.co/index.php/cuestiones/article/view/6101
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Snodgrass, Klyne. Stories with Intent: A Comprehensive Guide to the Parables of Jesus. Grand Rapids: Eerdmans, 2018. Edición en inglés.
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Foster, Ruth Ann, y William D. Shiell. «The Parable of the Sower and the Seed in Luke 8:1–10». Review & Expositor 94/2 (1997): 259–267. Edición en inglés. https://doi.org/10.1177/003463739709400208
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Francis, James M. M. «Some Reflections on the Parable of the Sower». Rural Theology 19/2 (2021): 79–83. Edición en inglés. https://doi.org/10.1080/14704994.2021.1980657
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Gerhardsson, Birger. «The Parable of the Sower and Its Interpretation». New Testament Studies 14/2 (1968): 165–193. Edición en inglés. https://doi.org/10.1017/S0028688500018609
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van Eck, Ernest. «The Harvest and the Kingdom». HTS Teologiese Studies 70/1 (2014). Edición en inglés. https://doi.org/10.4102/hts.v70i1.2715
Luis Berner Romero Sánchez, teólogo y magíster en educación.